Nuevo sitio para la ciencia

En marcha, la Red de Apoyo a la Investigación

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Espacio de servicios de alta tecnología e indagación multidisciplinaria

Laura Romero, 19 de enero de 2015

La Red de Apoyo a la Investigación (RAI) es un espacio de servicios de alta tecnología e investigación multidisciplinaria. Sus objetivos son proveer a científicos de procesamiento de muestras y asesoría tecnológica, bioinformática, bioestadística y biología computacional.

Conformada por la Universidad Nacional, por medio de la Coordinación de la Investigación Científica, y los institutos nacionales de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, de Medicina Genómica, de Cancerología y de Cardiología Ignacio Chávez, la RAI desarrolla, de igual modo, indagación multidisciplinaria, biomédica y clínica en un ambiente de diversas especialidades, entre ellas, la química, la biología y las matemáticas.

El nuevo sitio para la ciencia, en cuya apertura estuvo el rector José Narro Robles, promoverá y facilitará la interacción y colaboración entre los investigadores de la Red y de aquellos pertenecientes al consorcio; además, formará recursos humanos en el manejo de equipo de alta tecnología, bioestadística y bioinformática.

La RAI se ubica en el segundo piso del edificio de radio-oncología del Salvador Zubirán, en una superficie de 650 metros cuadrados y cuenta con siete laboratorios o unidades, además de un laboratorio abierto de investigación, área de trabajo y oficinas.

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Estación robotizada. Foto: Victor Hugo Sánchez.

Ejemplo de alianzas

En el acto, David Kershenobich, director general de la institución sede de la Red, indicó que al gestarse, ésta se pensó en infraestructura, equipamiento y personal altamente capacitado y, en muchos casos, de disciplinas distintas a la medicina. Con el auspicio de la UNAM, se autorizaron 15 plazas de investigación; para equipar acudieron a la Fundación Río Arronte, que presidía en ese entonces Alfredo Harp, cuya fundación también brindó apoyo para infraestructura, añadió.

La Red "es un ejemplo de alianzas, de optimización de recursos humanos y técnicos, y de creación de un ambiente donde puedan florecer las ideas con los recursos necesarios; en resumen, es una posibilidad de crear ciencia", consideró.

Alfredo Ulloa Aguirre, director de la RAI, puntualizó que ésta se conforma de laboratorios como el de genómica, biología molecular y cultivo celular, así como por unidades, entre ellas, las de bioinformática, bioestadística y biología computacional; de metabolómica y proteómica, y de citometría de flujo. Incluso, tiene un área creativa de difusión y divulgación de la ciencia.

"Esperamos compartirla con todos los investigadores pertenecientes al consorcio y al Subsistema de la Investigación Científica de la Universidad Nacional", dijo.

En su oportunidad, Harp Helú, presidente de la fundación que lleva su nombre, refirió que se cristaliza una idea, la de David Kershenobich, que traerá grandes beneficios y contará con la participación de los institutos nacionales de salud que se verán favorecidos para realizar sus investigaciones.

Irwin Arias, profesor emérito del Albert Einstein College of Medicine, expresó que los retos que se enfrentan en la actualidad se concentran en tres grandes áreas: redes, puentes y oportunidades; conceptos aplicados en educación, ciencia, comunicación y cuidado de la salud.

Lo público y lo privado

En tanto, Narro Robles destacó que con la RAI se forja una alianza entre lo público –mediante los institutos nacionales, Secretaría de Salud, Conacyt– y lo privado –fundaciones–. Se configura no sólo de recursos, sino además de ideas, decisión y determinación.

"Esta alianza va más allá, a la ciencia y la tecnología, lo médico y la informática, y su puesta en marcha tendrá una enorme implicación para el desarrollo de la sociedad", concluyó.

Asistieron al acto Guillermo Ruiz Palacios, titular de la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud, además de los directores generales de los institutos de Cancerología, Cardiología y Medicina Genómica, Abelardo Meneses, Marco Antonio Martínez y Xavier Soberón, respectivamente.