Cumple 15 años

Se consolida la Revista Digital Universitaria

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Escaparate para difundir el conocimiento en Iberoamérica

Guadalupe Lugo, 16 de abril de 2015

En marzo de 2000, la Revista Digital Universitaria, publicada bajo el dominio www.revista.unam.mx, surgió como un experimento editorial electrónico. Al cumplir sus primeros tres lustros, se ha consolidado en México y en Iberoamérica como una de las mejores en su tipo; es un escaparate para difundir el conocimiento en todas sus vertientes, no sólo el que se produce en la UNAM, sino incluso en las diversas instituciones de educación superior del país.

Además, por sus altos estándares de calidad, está incluida en los índices de Revistas Mexicanas de Divulgación Científica y Tecnológica del Conacyt; en el de Revistas Latinoamericanas en Ciencias (Periódica), de la Dirección General de Bibliotecas de la UNAM, en el Catálogo del Sistema Regional de Información en Línea para Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal (Latindex), y en el de Revistas de Educación Superior e Investigación Educativa (IRESIE); también, aparece en el Sistema de Información del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y en el Catálogo Comentado de Revistas Mexicanas sobre Educación (Catmex).

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En forma rápida y eficaz

Lizbeth Luna González, editora de la revista, publicada por la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación, comentó que el objetivo de este medio informativo es acercar el conocimiento en forma rápida y eficaz a las comunidades universitarias. Aunque está dirigida particularmente a alumnos de licenciatura y posgrado en adelante, es consultada por estudiantes de nivel medio superior, incluso de escuelas secundarias.

Inició hace 15 años, básicamente como la primera propuesta universitaria para difundir la labor académica. A lo largo de este tiempo su alcance ha aumentado y su edición se ha adaptado a los nuevos avances.

Refirió que ha sufrido cambios en los contenidos, y aunque los colaboradores siempre han sido investigadores y académicos de distintas universidades, no sólo de la UNAM, la premisa básica es que sea de acceso libre y gratuito.

No nada más se busca que sea congruente con sus contenidos y difunda la labor y las investigaciones que en ésta y otras universidades se generan, sino también trabajar en colaboración y coparticipación con otras revistas.

Los usuarios pueden descargarla mensualmente en formato PDF, lo que les permite obtener la versión completa. “No se les solicita registro ni cobro, es de acceso libre y gratuito”, reiteró.

Por otra parte, resaltó que este medio electrónico registra, en promedio, dos millones de visitas anuales. “Poco a poco se ha fortalecido, cada vez van en aumento sus alcances, y aunque desde un inicio estuvo en la web y accesible en su totalidad, muchos desconocían ese dato. Su propia calidad en la información ha permitido que nos recomienden de boca en boca”.

Mantener una calidad constante se debe a la participación de directores, editores y colaboradores; es una labor de divulgación que ha hecho posible reunir, en estos 15 años, un acervo de más de mil cien artículos.

Con el paso del tiempo, las visitas y consultas se han incrementado y se mantienen constantes, lo que implica una mayor responsabilidad y, al mismo tiempo, un reto, dijo. “Buscamos optimizar el uso de las redes sociales y de los medios tradicionales”.

Para conmemorar estos 15 años, el número de marzo se dedicó al tema de las publicaciones digitales, en el que intervienen algunos de los primeros autores.

Un experimento

Guilllermo Chávez Sánchez, responsable de Acervos Digitales, mencionó que la Revista Digital Universitaria surgió hace tres lustros como un experimento. Entonces, se constituyó en la primera en ese formato que se editaba sin una versión impresa. “Se apostaba a las nuevas tecnologías, en particular al lenguaje XML, herramienta informática con más funcionalidad y beneficio para las publicaciones digitales, pero difícil de aplicar en ese entonces”.

Comenzó con una edición casi trimestral, con algunos retrasos por la complejidad del formato, pues la tecnología no respondía en forma eficiente para liberar los números en tiempo y forma. Más tarde, pasó al uso de la web multimedia: audio, video y flash, lo que permitía interactividad y dinamismo. Después, se adicionó toda la tecnología que pudiera ofrecer una mayor eficiencia y, en particular, utilizar un gestor editorial, que contribuye a hacer eficientes los procesos editoriales.