Iniciativa de la Defensoría

En Braille, guía de derechos y deberes

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Se busca que todos los universitarios conozcan sus garantías

Leonardo Frías, 15 de junio de 2015

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Esta lectura se realiza con los pliegues dactilares; son letras ásperas en relieve, un alfabeto que ante la presencia o ausencia de puntos permite la codificación de los símbolos. En la Universidad Nacional Autónoma de México la comunidad que padece alguna discapacidad visual ahora puede conocer y precisar sus garantías y compromisos a través de la escritura Braille.

La Defensoría de los Derechos Universitarios publicó en ese sistema la Guía de derechos y deberes de las alumnas y los alumnos de la UNAM, con cuatro objetivos establecidos, informó Alfredo Sánchez Castañeda, su titular.

Se busca una accesibilidad a sus garantías; favorecer la inclusión de las personas con esa discapacidad, es decir, la inserción de todos; promover este marco legal, y que la guía concentre, para su conocimiento, en un solo documento los derechos que tienen los alumnos en esta casa de estudios, explicó.

El defensor universitario consideró que era importante dar a conocer las facultades y deberes universitarios en este alfabeto, pues la guía se ha publicado a lo largo de los años sólo en lenguaje convencional, escrito.

En su formato Braille ya inició su distribución, en el mes de junio, en bibliotecas, escuelas y facultades.

“El documento está compuesto por dos tomos, para que no se dañen las páginas. El contenido también se divide en dos partes que buscan señalar puntualmente los derechos básicos. Estas acciones están enmarcadas dentro de una Cátedra Unesco en materia de derechos humanos que tiene la Defensoría”, añadió.

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Debilidad y discapacidad

Según la definición de la Secretaría de Salud, a las personas que ven de manera deficiente, pero que aún cuentan con esa función, se les denomina débiles visuales.

En el planeta hay unos 285 millones de individuos en esa situación, de los que 39 millones son ciegos y 246 millones presentan baja visión. Cerca de 90 por ciento de la carga mundial de esa condición se concentra en los países de ingresos bajos.

Esa discapacidad se relaciona con una deficiencia que impacta en la agudeza visual, campo visual, motilidad ocular, visión de los colores o profundidad, lo que afecta la capacidad de una persona para ver. Al hablar de debilidad visual se puede referir a quienes presentan ceguera o baja visión.

En la UNAM, según un diagnóstico citado por Sánchez Castañeda, realizado por el Programa Universitario de Derechos Humanos, se identificaron a 284 alumnos con esa insuficiencia, principalmente en estudios de licenciatura.

“En general, hay 172 varones por 112 mujeres; a nivel de facultades hay 85 hombres y 81 mujeres, dos personas en posgrado y el resto en escuelas nacionales e institutos”, precisó.

Los derechos de las personas discapacitadas o con capacidades diferentes han avanzado, no sólo en el campo universitario, sino también en los ámbitos nacional e internacional.

En la UNAM ha habido una preocupación constante en esta materia. En 2003, por ejemplo, se signó el Acuerdo para la Atención con Calidad a las Personas con Capacidades Diferentes; incluso, al presentar el examen de ingreso al bachillerato se designan espacios adecuados y acondicionados para ellas.

Igualmente, en 2013 se creó la Unidad de Atención para Personas con Discapacidad, que ha generado cambios importantes en esta casa de estudios. “Con esta guía, damos un paso más”, concluyó.