Innovación y desarrollo

Desalinizador de agua de mar con radiación solar

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Lo componen un colector de energía y un vaporizador

Leonardo Frías, 10 de septiembre de 2015

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Modelo virtual del desarrollo, que tiene
gran potencial para emplearse en comunidades
con carencia de agua potable.

Imagen: cortesía de Justino Fernando Silva.

El uso de la radiación solar como fuente de energía en el proceso de evaporación es una opción viable y económica en la obtención de agua potable. A partir de ello, se desarrolló el proyecto de construcción de un desalinizador de agua de mar.

Justino Fernando Silva Zárate, profesor de Física del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), plantel Sur, ha procurado motivar a generaciones de alumnos, busca que se interesen por la ciencia; es el caso de su hijo menor, David Armando Silva de Paz, a quien asesoró y con quien logró un desalinizador de agua.

David apenas cursa el segundo semestre en esa escuela, y junto con su progenitor obtuvo el primer lugar del XXIII Concurso Universitario Feria de las Ciencias, la Tecnología y la Innovación, convocado por diversas instancias de la UNAM, en la categoría de Diseño Innovador.

“Por ahora es un prototipo compuesto por dos aparatos; uno de ellos es un colector solar, y en el otro se efectúa el fenómeno de la evaporación. No es muy complicado su funcionamiento”, dijo el alumno.

Proceso

En tanto, Silva Zárate explicó que inicialmente estudiaron la evaporación y los factores para que ocurra de manera más efectiva; ese conocimiento fue incluido en su diseño, compuesto por dos aparatos: uno donde se calienta el agua y el aire, y otro donde se realiza la evaporación y la condensación.

“Una vez dentro de la cámara de evaporación, el agua caliente humedece una malla de tela que asciende y desciende, movida por un sistema de rodillos, lo que hace que se aumente el área de evaporación; al mismo tiempo, pasamos a través de la malla aire caliente, que arrastra el vapor generado y lo saca de la cámara por medio de un extractor y lo envía a un condensador.”

Con las pruebas que se hicieron en el prototipo de 40 por 40 centímetros y 1.20 metros de altura, los universitarios lograron obtener casi siete litros en un periodo de ocho horas de Sol. “Al efectuar algunos cálculos nos dimos cuenta de que si el evaporador fuera de cuatro metros cuadrados de base y dos metros de altura, podrían obtenerse, en teoría, unos 500 litros, aunque también aumentaría el tamaño del colector solar, pues el prototipo se puede escalar a dimensiones mayores”, abundó el científico.

Con estas características posee gran potencial para emplearse en comunidades con carencia de agua potable, pero que tengan las condiciones climáticas adecuadas, puntualizó.

El sistema está aún en fase de experimentación, y los resultados obtenidos hasta ahora son bastante satisfactorios.

Tres desarrollos

Con el desalinizador, Silva Zárate logró, por tercer año consecutivo, estar entre los ganadores del Concurso Universitario Feria de las Ciencias, la Tecnología y la Innovación.

La primera ocasión fue en 2013, con el diseño y construcción de una incubadora de huevo económica, junto a los alumnos Aketzali Lule Macías y Ricardo Enrique Márquez Ortiz, que obtuvo el primer lugar. “Este proyecto se centra en las familias de escasos recursos para que pudieran ser autosuficientes en la producción de huevo y pollo.”

En 2014 logró el tercer sitio, en colaboración con su hijo mayor, Daniel Fernando Silva de Paz, que cursaba el cuarto semestre del CCH y con quien elaboró un telescopio de espejos giratorios.

“Aquí nuestro objetivo fue rediseñar el espejo parabólico primario del telescopio haciéndolo más económico, para ser usado en universidades y centros de investigación. Con ese trabajo nos acercamos a la Coordinación de Innovación y Desarrollo (CID) e iniciamos los trámites para hacer un registro de patente”, concluyó.