Seminario sobre el mundo global

La violencia, producto de la desigualdad social

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Sesión extraordinaria donde convergieron académicos de la UNAM y de Bélgica

Michel Olguín, 25 de febrero de 2016

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La desigualdad, exclusión y desprecio derivados del capitalismo dan lugar a conflictos y violencia, manifestaron universitarios de la UNAM y de la Universidad Católica de Lovaina (UCL), Bélgica.

Los académicos participaron en la sesión extraordinaria del Seminario Permanente La Crisis, el Poder y los Movimientos Sociales en el Mundo Global, organizada por el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS).

Para Javier Aguilar, de esta entidad, la violencia y la posdemocracia no son lo mismo en Europa, América Latina, Asia y África, pues en cada región se manifiestan en diferentes formas y cada una tiene un nivel particular de desarrollo, así como ingresos diferentes y distribución de la riqueza distinta. “Esto genera muchos momentos de hostilidad y conflicto en el mundo capitalista, en algunas naciones más que en otras”.

Movimientos sociales

Geoffrey Pleyers, de la UCL, explicó que los movimientos colectivos y la sociedad civil son una respuesta para acabar con la brutalidad, pues se organizan en favor de la paz y son los primeros enemigos de los diferendos bélicos.

Sobre las marchas, subrayó que no todas son inútiles y más allá de su repercusión local, llegan a tener una internacional. Además, son relevantes (por ejemplo, al encarar a un gobierno logran tocar a una comunidad a nivel humano).

Asimismo, las redes sociales plantean otro aspecto a analizar, pues mientras en algunos países los gobiernos buscan controlar la información, en otros representan un espacio de expresión para diversos grupos, precisó Pleyers.

Terrorismo en Francia

Con el objetivo de ahondar en el tema, Matthieu de Nanteuil, también catedrático de la entidad belga, habló del atentado de París en 2015 y planteó cómo se formó el vínculo entre agresiones y democracia.

Al respecto, comentó que la historia de Europa siempre ha sido de pugnas; de hecho, es la zona donde nació la guerra total, es decir, cuando una colectividad armada se enfrenta a otra en el ámbito global.

Así, después de tantos problemas, se erigió la Unión Europea con la idea de terminar con esta cultura de hostilidad, pues “era necesario, retórica y teóricamente, construir un orbe de paz”, agregó el profesor como parte de la charla Violencia y Posdemocracia en la Globalización.

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Reflexiones

Al formular sus comentarios, Sergio Zermeño, del IIS, recalcó que previo a los atentados en Francia ya se apreciaban indicios de que algo así se podía gestar. “Por ejemplo, en las calles las mujeres volvieron a usar burkas, algo que no se veía años atrás”.

Además, una encuesta sobre el Estado Islámico (EI) realizada en la Franja de Gaza reveló que seis de cada 20 jóvenes franceses simpatizaban con éste. Aunado a ello, los terroristas detrás de los ataques en sitios públicos (y quienes decían sentirse segregados) eran visitantes asiduos de estos lugares. “Entonces, ¿nadie previó lo que iba a pasar?”.

La raíz del problema está en la inequidad, la exclusión y el desprecio. No importa el EI, sino la disparidad que da origen al odio, concluyó.