Redes privadas de las finanzas mundiales

Los territorios digitales son fronteras invisibles

facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Conferencia de Saskia Sassen, ganadora en 2013 del Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales

Michel Olguín, 18 de abril de 2016

Las fronteras físicas han existido siempre, pero hoy en día también las hay invisibles, como los territorios digitales (redes privadas) creados por el sistema financiero internacional, expuso en la UNAM Saskia Sassen, profesora de la Universidad de Columbia (Nueva York) y de la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres.

Invitada a esta casa de estudios para participar en las conmemoraciones por el 60 aniversario de la Revista mexicana de ciencias políticas y sociales, la ganadora en 2013 del Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales refirió que las grandes corporaciones han creado geografías especializadas y estrechas con la capacidad de traspasar las barreras tradicionales.

aca10_princ

Con alumnos. Fotos: Francisco Cruz.

Categorias alteradas

Al analizar las problemáticas presentes, planteó que por décadas la economía, el Estado y las clases medias fueron categorías estables; pero en los últimos 20 años se han visto alteradas por la privatización, desregulación, neoliberalismo y globalización.

Otro concepto a recuperar es el de territorio, en especial por su importancia contemporánea. Antes captaba algo real y parcialmente emergente que de forma eventual llegó a tener un significado bien formado, aunque actualmente no; esa solidez se ha diluido, pues alude a un espacio complejo con incrustaciones de poder, señaló ante jóvenes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

“En este escenario, el Estado tiene cada vez menos poderes; se ha aliado con el mundo corporativo y ha olvidado que hay un pueblo”, subrayó.

“Por ello, las garantías individuales comienzan a desaparecer y las mismas personas lo propician al no exigirlas. En este contexto somos invisibles”. Un ejemplo se dio en Estados Unidos, cuando la administración de William Clinton, al actualizar sus políticas sobre el tema migratorio, arrebató a los ciudadanos la posibilidad de ir a una corte y abogar por los inmigrantes, algo que la mayoría de expertos pasó por alto, recordó la académica.

Los nuevos imperios

Incluso la forma de dominar ha cambiado. Antes, viejos imperios como el británico buscaban controlar la totalidad de África, mientras que el francés pretendió imponer su idioma. Ahora predomina una estrategia de explotar y abandonar lo que ya no es redituable, resaltó Sassen.

Lo anterior fue lo que aconteció en un yacimiento brasileño cercano a Río de Janeiro. China llegó y construyó viviendas y hospitales para sus trabajadores, así como una carretera a la mina y un puerto. Al agotarse los recursos minerales, los orientales se fueron y dejaron atrás esta infraestructura. “Esa es la lógica extractiva tan elemental que priva actualmente”.

Otro punto tratado por la socióloga neerlandesa fue el de la desigualdad, aspecto presente en todos los sistemas complejos, que hoy se ha vuelto particularmente injusto y negativo.

“Esto lo vemos en la población negra de Nueva York, pues muchos de sus integrantes, pese a no tener historial criminal alguno, no consiguen empleo por su mera pertenencia a este grupo étnico. Es así como el sistema los vuelve invisibles y los desaparece”, concluyó.

Trayectoria

aca10_fotorecuadro

Saskia Sassen es profesora en la Cátedra de Sociología Robert S. Lynden y preside el Comité de Pensamiento Global de la Universidad de Columbia. Experta en la dimensión social, económica y política de la globalización y la sociología urbana, sus ámbitos de estudio abarcan, además, fenómenos como inmigración, ciudades globales y cambios en el Estado liberal a consecuencia de las actuales condiciones trasnacionales.

Es la única mujer que aparece entre los 10 primeros científicos sociales del mundo, según el ranking del Social Science Citation Index de la última década, en el que figuran también Anthony Giddens, Jürgen Habermas, Zygmunt Bauman y Alain Touraine, todos ellos premios Príncipe de Asturias.