Examen profesional de Rito Rodríguez

Las matemáticas, vocación original de un joven mixe

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En su trabajo recepcional estudia la dinámica y los límites inversos

Leonardo Frías, 22 de agosto de 2016

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Contrario a los jóvenes del pueblo de Palomares, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, que siguen la vocación de la milicia, Leonel Rito Rodríguez supo desde la víspera que sería matemático.

Sumó y calculó bien su sueño: aprobó su examen profesional que le dio el título de licenciado en Matemáticas por la Facultad de Ciencias, con un trabajo recepcional denominado “Dinámica y Límites inversos”, que hubiera sido difícil de conseguir sin la ayuda del Sistema de Becas para Estudiantes de Pueblos Indígenas y Negros de México del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad de la UNAM, dijo el joven de origen mixe.

“Tiene que ver con matemáticas puras, no aplicadas, y a su vez se inscribe en dos áreas: topología y sistemas dinámicos discretos, por lo que esta tesis une la relación entre ambas áreas. Demostré algunos resultados que no se sabían, fue una pequeña aportación”, precisó.

Los sinodales fueron Héctor Méndez Lango, Belén Espinosa Lucio y Jorge Marcos Martínez Montejano, este último director del proyecto.

Sobre el porqué hay un prejuicio contra el aprendizaje de las matemáticas en nuestro país, el también profesor adjunto de Calculo II y Calculo III en la Facultad de Ciencias aseveró que el error está en el modo de enseñanza.

“No todos los estudiantes se interesan en las matemáticas porque la manera como se explican en la primaria es muy complicada o confusa, y pueden verse de una manera sencilla; son razonamientos lógicos, sólo que las notaciones que se usan para algunos se vuelven inentendibles”, apuntó Rito Rodríguez.

Istmeño

Aunque en su órbita numérica no persigue sólo cuantitatividad, le interesaba estudiar en alguna institución accesible, que pudiera solventar.

“Llegué a la Ciudad de México en 2009, tenía unos hermanos que habían venido a trabajar; entonces me dijeron que aquí había una universidad con las características que quería. La verdad no conocía la UNAM, allá casi no se sabe de estas instituciones, pero mi hermano me inscribió al examen, lo presenté y lo pasé.”

El universitario aseguró que la intención de su hermano era también ingresar a esta casa de estudios, pero por cuestiones económicas no pudo hacerlo. “Para empezar se metió a trabajar de militar, porque es la opción que siempre te dan en los pueblos, y después de estar ahí pudo continuar con su aprendizaje para ingeniero, pero en la escuela castrense”.

Leonel relató que su padre falleció en 2010, y aún cuenta con su madre; a ambos les pareció extraño que cursara matemáticas, pues en los pueblos siempre se estudia para ingeniero, maestro o abogado, y no se conoce esta carrera tan rara.

“He invitado a parientes y amigos a entrar a la Universidad, pero el examen es complicado; me gustaría que varios de mi pueblo continuaran con su formación. Me agrada mucho la docencia, además quiero prepararme más con una maestría y un doctorado”, finalizó.