Composición arquitectónica

Entrega del Premio Abraham Zabludovsky al mejor trabajo de tesis

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Se reconoce también a las disertaciones sobre desarrollo social y cultural, así como a la visión artística

Laura Romero, 07 de noviembre de 2016

El Premio Abraham Zabludovsky a la mejor tesis de Composición Arquitectónica es un estímulo para los alumnos de la Facultad de Arquitectura y a las disertaciones sobre composición arquitectónica, desarrollo social y cultural, y a la visión artística que conlleva esa disciplina.

Se distingue a las más sobresalientes del año, que obtuvieron mención honorífica o diploma al mérito, además de cumplir con la formación y valores destacados por el propio arquitecto, así como su relación con el entorno urbano y un análisis exhaustivo del terreno.

En la versión 2015 se seleccionaron tres trabajos finalistas. El ganador fue Alonso Carrillo Ituarte, por su proyecto de intervención arquitectónica en la Exhacienda de Apanquetzalco, Morelos.

El director de la Facultad, Marcos Mazari Hiriart, expuso que en esta ocasión se recibieron –por medio de la Coordinación de Exámenes Profesionales– 132 tesis, las que fueron evaluadas por un primer jurado académico.

De ahí se seleccionaron 11 como proyectos anónimos. Entonces se convocó a un jurado externo, conformado por integrantes del Colegio de Arquitectos y de la Academia Nacional de Arquitectura, que eligió a los tres finalistas y al vencedor.

El director destacó su alta calidad y la labor del jurado. Resaltó también el trabajo académico y el esfuerzo que representó para los participantes y sus asesores la realización de las tesis.

Mazari agradeció la generosidad de la familia Zabludovsky, y “que nos permitan recordar a Abraham no sólo como un referente, sino también como una persona viva a través de ustedes”.

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Alonso Carrillo Ituarte, primer lugar. Foto: cortesía Facultad de Arquitectura.

El tiempo y la naturaleza

Alonso Carrillo Ituarte explicó que el proyecto de intervención arquitectónica en la Exhacienda de Apanquetzalco, Morelos, hoy en ruinas, consiste en un centro cultural y un hotel. “Fue un trabajo de dibujar, de entender, de ver el sitio y sus sombras”.

Por ejemplo, recordó, si llovía la capilla se inundaba y se generaba un espejo de agua donde estaba la cruz y un retablo de cerámica, lo que le daba una nueva condición a ese espacio. El tiempo y la naturaleza generaban un efecto plástico sobre la arquitectura.

Lo propuesto debía reinterpretar lo que había antes. De ese modo, “de las ruinas se desarrollan las nuevas formas y queda una capa de temporalidad donde se puede apreciar lo nuevo y lo viejo”.

El premio fue instituido por la señora Alinka Zabludovsky, tras haber donado en 2003 la colección de planos, croquis y fotografías de su esposo al Archivo de Arquitectos Mexicanos de la Facultad.

Gina Zabludovsky Kuper mencionó que el galardón tiene más de 12 años y su entrega esta vez coincidió con el aniversario luctuoso de su madre. “Ella estuvo muy involucrada con lo que hacía mi padre, quien dejó al morir dos proyectos inacabados: el Museo del Niño de Villahermosa, y el Teatro Coatzacoalcos. Ella se encargó de que se concluyeran”.

Abraham era un arquitecto de tiempo completo: siempre hacía bocetos, hasta en las servilletas. Era un gran apasionado de la arquitectura y de la Universidad donde estudió. Por eso, la mejor manera de honrarlo es mediante el trabajo de las nuevas generaciones de estudiantes.

Jaime Zabludovsky Kuper añadió que su familia está muy comprometida con el certamen. “Nos estimula ver cómo reaccionan los nuevos arquitectos ante los retos sociales, económicos y arquitectónicos que plantea el país. Felicito a los participantes y a los finalistas”.

En la ceremonia, efectuada en el vestíbulo de Arquitectura y donde también participó Moisés Zabludovsky Kuper, recibieron reconocimiento como finalistas: Andrés Berjón de Gortari y Regina de Hoyos, por su proyecto conjunto del Centro Ecológico de Artes de la colonia Jalalpa en la delegación Álvaro Obregón, y Ana Nuño de Buen, por su tesis referente a una intervención urbano-arquitectónica en Oaxtepec, Morelos.