Reconocimiento a su trabajo filosófico

Doctorado Honoris Causa a Alejandro Tomasini

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Lo otorgó la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, por su labor formadora de recursos humanos

Leonardo Frías, 14 de noviembre de 2016

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Foto: Víctor Hugo Sánchez.

En reconocimiento al trabajo desarrollado en el ámbito de la filosofía en México y Latinoamérica a lo largo de más de 30 años, así como a la formación de recursos humanos en esa área del conocimiento, la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, otorgó a Alejandro Tomasini Bassols el Doctorado Honoris Causa.

El investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas señaló que esta distinción es resultado de muchos años de cooperación con instituciones de educación superior en aquella nación sudamericana.

“No es algo improvisado, no es sólo un reconocimiento al mérito académico, sino también a la labor realizada con alumnos y colegas universitarios.”

Actualmente, dijo Tomasini Bassols, la filosofía incide y es útil en la vida del país, pero de manera tangencial, por “razones obvias”. Explicó enseguida: “Porque es una reflexión abstracta, a la que no tiene acceso todo mundo, porque las personas están preocupadas por consideraciones de orden práctico. La reflexión filosófica siempre exige un poquito de estabilidad y de calma, y eso no es algo que todos los ciudadanos puedan disfrutar. Evidentemente los intelectuales pueden influir en la opinión pública, pero en México están básicamente ausentes; con excepciones, no hay en México guías espirituales genuinos”, subrayó.

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Año tras año, a lo largo de más de una década

Tras enfatizar que ha cooperado muy de cerca con universidades argentinas, y en especial con la de Rosario, en conferencias y cursos, año tras año a lo largo de más de una década, mencionó que a la par siguió una línea de investigación contenida en su vigésimo libro: Filosofía, conceptos psicológicos y psiquiatría.

Es un estudio sobre los conceptos psicológicos fundamentales y su utilización por parte de psiquiatras. La obra trata de poner al descubierto las incomprensiones y los problemas que generan ciertas dificultades filosóficas para el trabajo de los científicos.

“Éstos hacen una multitud de presuposiciones filosóficas, muchas de las cuales son cuestionables, desarrollan su labor sobre bases filosóficas equivocadas, el resultado de eso es incomprensión en su trabajo y en sus resultados; aunque lo empírico siga, a final de cuentas generan muchas confusiones”, explicó.

Añadió que psicólogos y psiquiatras usan los conceptos naturales, como sensación, deseo, recuerdo, conciencia, yo, que son aquellos que emanan del lenguaje natural, pero les dan una interpretación particular que no es correcta, porque la entienden como alusión a estados internos, o como si fueran estados cerebrales o biológicos de alguna clase. “Cuando examinamos el modus operandi de estos conceptos, nos damos cuenta que los científicos no se percatan de que una cosa es usar el simbolismo y otra interpretarlo al modo como se les ocurre, y esto genera incomprensiones.”

Habló, por ejemplo, sobre los problemas de conexión entre psiquiatría y derecho. “Es común afirmar que porque alguien tiene males psicológicos ya no es imputable; eso es peligroso, es el resultado de una confusión. Si le pregunto a un delincuente por qué hizo lo que hizo, me otorgará una razón, no una causa. Malentender causas con razones son confusiones filosóficas que permean a la cultura en general y a las ciencias”, finalizó.