El anonimato, su gran virtud

Vacío informativo, caldo de cultivo del rumor

facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Únicamente tiene efecto si en los receptores hay predisposición para creer en él

Leonardo Frías, 23 de enero de 2017

Todo inicia en la pantalla de un dispositivo electrónico con un par de estos signos ✓✓, o la imagen de un pulgar levantado: ahí va la información sin comprobar, entregada a la especulación, a la ambigüedad, que en algunos casos puede llegar a modificar el comportamiento de quien lo cree. El rumor no tiene autores, su gran virtud es el anonimato.

Según Raúl Trejo Delarbre, del Instituto de Investigaciones Sociales, los rumores sólo pueden tener efectos e inquietar cuando en los receptores hay la predisposición a creer en ellos. “No puede decirse que siempre funcionan de la misma manera; por eso, no me gusta hablar de una teoría del rumor, entendida como el diagnóstico de fenómenos que pueden replicarse en condiciones similares; esto es muy cambiante en las sociedades, no siempre ocurre”, explicó.

El también académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales insistió en que lo dicho en cualquier medio, incluidas las redes sociodigitales, puede tener efecto de acuerdo con las condiciones de la colectividad.

“Si tenemos una sociedad malinformada, desanimada, dominada por el disgusto, es mucho más fácil que prendan los rumores, tanto en las redes como en los medios de comunicación”, remarcó.

aca4_princ

Desarticular

Lo que se ha visto recientemente en el país ocurrió por la propagación, en las redes sociodigitales, de hechos que acontecían, como los saqueos: “Es cierto, hubo predisposición de la población para participar en estos sucesos, y al ser difundidos fueron magnificados; a partir de ello, se falsearon e inventaron acontecimientos, lo que contribuyó, junto con el rumor, a crear esa suerte de sicosis y conmoción”, abundó Trejo Delarbre.

Sin embargo, estos eventos, motivados y presentados así, no son suficientes para desarticular movilizaciones sociales, pues muchas veces ante situaciones que cuesta trabajo entender, las personas deciden creer en las fórmulas más sencillas o culpar a los actores más aborrecibles, evidentes o a quienes tienen alguna manera de control y poder sobre lo acontecido.

“En estos casos me he preguntado de qué le hubiera servido al gobierno un rumor. Sé que el que tenemos es cuestionable y cuestionado en la conducción de la vida pública, pero aún con esto no encuentro motivos para que las autoridades generaran un rumor que afecta la estabilidad social.”

Finalmente, el universitario apuntó que no hay evidencias para sostener que con dicho fenómeno se acabarían las protestas sociales, pues éstas surgieron antes. “No hay motivos para suponer que podrán ser atajadas por una oleada de versiones falsas, sobre todo porque ésas no tendían a inhibir la manifestación en las calles”.

aca4_tira1

Lo dicho en cualquier medio, incluidas las redes sociodigitales, puede tener efecto de acuerdo con las condiciones de la colectividad.