Maestro de lo abstracto a lo concreto

León Olivé Morett y la filosofía mexicana

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16 de febrero de 2017

Figura central de la filosofía mexicana, maestro de varias generaciones, poseedor de una deslumbrante inteligencia de lo abstracto a lo concreto, amante de las artes y de las ciencias. Un ser transdisciplinario en sí mismo que dejó huella.

Fue León Olivé Morett (1950-2017), a quien el Instituto de Investigaciones Filosóficas, del que fue investigador y director (entre 1985 y 1993), le rindió un homenaje.

Reunidos en el Aula Luis Villoro de Filosóficas, autoridades, colegas, alumnos, amigos y familiares lo recordaron ante sus cenizas coronadas por flores. Detalles personales, anécdotas de amigos, evocaciones de proyectos institucionales… El filósofo, científico y humanista se codeó con el amigo de amplia carcajada, colega de humor fino, amigo de los mixes que mandaron preguntar a su esposa, Cristina, sentada en la primera fila, a dónde envían la banda mixe y el mezcal.

En su labor de investigación humanística Olivé hizo aportes principalmente en tres campos: la epistemología y la filosofía de la ciencia, el análisis de las relaciones interculturales y el estudio de las relaciones entre la ciencia, la tecnología y la sociedad.

El coordinador de Humanidades, Alberto Vital, reconoció la trayectoria del maestro y resaltó la convocatoria de la comunidad universitaria ante su partida. Pedro Stepanenko, director de Filosóficas, rememoró que Olivé es responsable del primer posgrado compartido con otra nación (el País Vasco), y Ambrosio Velasco, exdirector de la Facultad de Filosofía y Letras, añadió que desde 2009 dirigió el Seminario de investigación sobre Sociedad del Conocimiento y Diversidad Cultural, que tuvo como precedente el proyecto interinstitucional y transdisciplinario del mismo nombre que organizó él mismo entre 2005 y 2009 en la Coordinación de Humanidades.

Realismo y relativismo

Olivé estudió matemáticas en la Facultad de Ciencias. Realizó estudios de maestría en filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras, y fue becario del Instituto de Investigaciones Filosóficas. Se doctoró en la Universidad de Oxford, Inglaterra, donde trabajó sobre filosofía de la ciencia, epistemología, y filosofía política y social.

Sus intereses principales fueron los problemas epistemológicos de las ciencias, la racionalidad, el realismo y el relativismo. En ética y filosofía política se enfocó sobre todo en problemas del multiculturalismo y las relaciones interculturales, así como en cuestiones éticas de la ciencia y la tecnología. También sobre problemas de ciencia, tecnología y sociedad.