Encuentro en Lindau, Alemania

Tres pumas, entre los jóvenes que se reunirán con 30 premios Nobel

facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

27 de marzo de 2017

Mauricio Maldonado, Ana Elizabeth Torres, egresados de la Facultad de Química, y César Luis Cuevas, del Instituto de Biotecnología, asistirán al 67th Lindau Nobel Laureate Meeting 2017, en donde compartirán experiencias con 30 galardonados con premios Nobel.

El encuentro internacional estará dedicado al campo de la química y reunirá como cada año en la ciudad germana Lindau, a 400 jóvenes de diversos países, cuyo desempeño científico es destacado, del 25 al 30 de junio.

Mauricio Maldonado, Ana Torres y César Cuevas.

Experiencia en la industria petrolera

Maldonado fue invitado tras ser propuesto por la Academia Mexicana de Ciencias y ser evaluado por la Fundación Lindau- Nobel. “Además de la motivación para intervenir y mis logros profesionales, fue crucial contar con la guía y recomendación de mis asesores de licenciatura y doctorado Blas Flores y Norberto Farfán, ambos académicos de la Facultad”, dijo.

También se sumó su experiencia de trabajar para la industria petrolera y su relación e interés con la rama de las energías renovables. “Con las reformas actuales y los cambios internacionales en el ámbito energético, estos temas son muy importantes y es seguro que germinarán en debates interesantes”.

Participar en esta reunión representa para Mauricio Maldonado “un escenario ideal para crear una red más amplia y diversa de colaboración científica y tecnológica. Es un reto, una oportunidad de aprendizaje y una experiencia motivante”.

También es una oportunidad excepcional para intercambiar ideas y puntos de vista sobre la ciencia y su impacto social, en un ambiente informal que facilita el contacto directo y personal con las mentes que han revolucionado el panorama científico mundial. “Fuera de foros como éste, dicha interacción es difícil de lograr”, consideró.

Esfuerzo compartido

Para Ana Elizabeth Torres Hernández, este logro es un esfuerzo compartido. La Facultad de Química, el Posgrado de Ciencias Químicas, el Instituto de Investigaciones en Materiales, el Conacyt y sus profesores han sido parte esencial en su desarrollo profesional. “A lo largo de mi trayectoria he sido influenciada por varios Nobel de Química; en particular el químico teórico Roald Hoffmann, por sus contribuciones a las teorías del enlace químico; incluso he retomado sus publicaciones en mi labor docente y de investigación”.

Por su esfuerzo y dedicación, Torres Hernández recibió la Medalla Alfonso Caso durante su maestría, y ha publicado alrededor de 11 artículos de investigación. Desde hace cuatro meses realiza una estancia posdoctoral en Texas A&M University, donde estudia el nanoconfinamiento en catálisis y desarrolla el diseño in silico de materiales de frontera orientados a dispositivos de almacenamiento de energía de nueva generación como baterías de litio aire, las cuales utilizan el oxígeno para generar reacciones electroquímicas que proporcionan mayor capacidad de almacenamiento de energía.

Como estrellas de rock

“Para los que nos dedicamos a la ciencias, los Nobel son como las estrellas de rock de nuestra profesión. El hecho de convivir y estar a la par no con uno o dos, sino con 30 durante una semana será realmente un gran honor”, afirmó César Luis Cuevas Velázquez, quien realiza su posdoctorado en el Instituto Carnegie en Stanford, California.

Mario Molina –quien asistirá al encuentro– es el Nobel que más admira. “Representa un orgullo para los mexicanos y si lo tuviera de frente le preguntaría qué lo motivó a acercarse a la ciencia y cómo logró llegar a los conocimientos más altos que le merecieron el galardón”.

Actualmente, su investigación se centra en entender los mecanismos mediante los cuales las plantas perciben el estrés hídrico, enfocado en desarrollar sensores fluorescentes codificados genéticamente que ayuden a monitorear los efectos físicoquímicos que ocurren en la célula vegetal cuando se somete a estos eventos.

Como parte de esta reunión, los jóvenes visitarán durante seis días universidades e institutos dedicados a la investigación química.