Trabajo publicado en el Journal of Statistical Mechanics

Expertos físicos explican el estancamiento de la economía

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La creciente desigualdad tiende a debilitar la compraventa de mercancías, indicó Isaac Pérez, del Instituto de Física

Leonardo Huerta, 20 de abril de 2017

Entre las explicaciones ofrecidas en torno al lento crecimiento económico mundial destaca la de un grupo de físicos: la enorme desigualdad económica.

Con un sencillo modelo económico, un equipo internacional de investigadores en el que participa Isaac Pérez Castillo, del Instituto de Física, analizó las consecuencias en la economía de la desigualdad y la disponibilidad del dinero, entendido esto como la frecuencia de la compraventa de productos y servicios.

Para muchas personas la física expone cómo se atraen los cuerpos mediante la ley de la gravitación universal, de Isaac Newton, y la mecánica cuántica y la velocidad de la luz en el espacio mediante la teoría de la relatividad, de Albert Einstein; sin embargo, muy pocos saben que la física ha ampliado su campo de trabajo a áreas como la economía.

Al considerar esta disciplina como una red de relaciones entre individuos y empresas que interactúan por medio de la compraventa de bienes y servicios, en la que el único límite es la disponibilidad de dinero, los expertos encontraron que la creciente desigualdad tiende a debilitar el intercambio económico.

En un trabajo publicado en el Journal of Statistical Mechanics: Theory and Experiment, explican cómo la desigualdad podría influir en el desarrollo de la economía hasta llegar a paralizarla. “Al tener en cuenta la distribución de Pareto de la riqueza en los agentes económicos, encontramos que la consecuencia de aumentar la desigualdad económica es una mayor concentración de los recursos financieros, lo cual lleva a un lento flujo de mercancías y a un estancamiento de la economía”, señaló Pérez Castillo.

Mediante la velocidad del dinero se mide cuán lenta o rápida es la economía de un país.

Mecanismo sencillo

Su modelo es un mecanismo sencillo que captura la relación entre la desigualdad de la sociedad y la velocidad del dinero, y en esa medida la economía se vuelve menos dinámica. Con este esquema se obtienen valores cuantificables de los efectos de la desigualdad, subrayó.

En pocas palabras, la velocidad del dinero es el número de veces en el que la moneda cambia de manos durante cierto periodo, que suele ser un año. La moneda puede ser el peso, el dólar o el euro. Si bien su cálculo es complicado porque hay que considerar muchas variables, se calcula a partir de la producción real de la economía, producto interno bruto (PIB) o PIB real, y de la oferta monetaria. Así, la velocidad de circulación del dinero es el cociente que se obtiene al dividir el PIB real y el dinero en circulación.

Por pura curiosidad

El equipo de físicos empezó a examinar la situación primero por curiosidad científica, después porque no había un modelo sencillo que indicara las consecuencias de la desigualdad. “Con éste encontramos que a medida que aumenta la desigualdad, la economía se hace cada vez más lenta”.

Mediante la velocidad del dinero se mide cuán lenta o rápida es la economía de un país. “Cuando el índice de Pareto tiende a 1 (la desigualdad en una sociedad ya es extrema), la economía se detiene completamente”.

Esos modelos proporcionan mucha información, pero el problema es transformarla en políticas económicas. No obstante, pasar de la parte científica a la sociopolítica es difícil, porque en esa área el impacto de la ciencia es nulo.

Ese tipo de análisis podrían ser útiles; sin embargo, caen en saco roto y no son usados. “Lo anterior es cierto, pero no sólo en el área económica; también falta explorar la conexión con la ciencia. Creo que los resultados científicos aplicados harían una sociedad mejor”, concluyó.