Instrumento de diagnóstico médico desarrollado por el CCADET

Crean topógrafo corneal portátil

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Permite medir con alta calidad los defectos de la superficie, sin importar que sea trasladado

Patricia López, 08 de mayo de 2017

La UNAM desarrolla un instrumento de diagnóstico médico que sirve para medir los defectos en la superficie de la córnea ocular, lo que, en consecuencia, es útil para ajustar los lentes de contacto rígidos a los ojos.

En el Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET), el investigador Rufino Díaz Uribe, físico experto en óptica, creó el topógrafo corneal portátil, TOCO, que permite hacer la medición con un equipo de alta precisión que no pierde su calibración al llevarlo donde está el paciente, sea una zona marginada del país o un hospital público de su especialidad.

Pequeño y sencillo, el dispositivo cuenta en su interior con un tubo circular iluminado con una serie de puntos acomodados con cierto orden, los cuales ubican las irregularidades de la córnea al poner el aparato frente al ojo y envían las señales a una computadora, en la que un software convierte los puntos en algoritmos que interpretan los expertos para conocer la superficie corneal de la persona.

Fotos: Francisco Cruz.

Mapeo corneal

Al marcar con puntos de luz la superficie del ojo, se hace un mapeo corneal que luego los usuarios (médicos oftalmólogos u optometristas) pueden interpretar mediante un equipo de cómputo en el que el ojo del paciente se ve con un mapa de puntos, que guían una serie de algoritmos.

“El reto fue hacerlo accesible, para que no sólo analicen el mapa físicos especialistas en óptica, sino también médicos y optometristas, que son quienes van a usar el equipo”, señaló.

Con su dispositivo listo, Díaz Uribe decidió transferir la tecnología y actualmente prueba suerte como empresario.

Con tres socios (su alumno de doctorado en Física Óptica, Amilcar Estrada Molina, y los diseñadores industriales Héctor López Aguado y Citlali Díaz Gutiérrez, del Centro de Investigaciones de Diseño Industrial de la Facultad de Arquitectura) formó la empresa Bleps Vision.

La compañía es un proyecto de InnovaUNAM. “Con ellos comenzamos, tomamos cursos, aprendimos a hacer el plan de negocios y a echarla a andar. Nos dieron asesoría durante todo 2016 y ya está constituida desde febrero de ese mismo año”, concluyó.

ARREGLO DE PUNTOS

Parte importante del dispositivo es su innovación: una pantalla nula que se envuelve hacia adentro y se inserta en un cilindro, el cual se ilumina y, con una cámara por dentro, toma la muestra de cada ojo del paciente.

Una ventaja es que es portátil, que todo el aparato se acerca justamente al ojo para hacer la medición, a diferencia de los comerciales de gabinete. Ahora se encuentra en la etapa del rediseño y faltan las pruebas clínicas para lanzarlo a fines de este año al mercado.

Asimismo, una contribución de Rufino Díaz es que el arreglo de puntos no es geométrico arbitrario. Las líneas de puntos van cambiando de forma y tamaño, y están en curvas, no en líneas rectas. La posición de cada puntito está calculada para que, si la córnea adopta una forma esférica, que es la primera aproximación que se hace, los puntos se vean en un arreglo perfectamente ordenado en la imagen.

Cuando los puntos están deformes, en un arreglo que no es tan ordenado, la imagen que produce el mapa se altera, y es lo que los científicos interpretan.

Mientras los topógrafos comerciales en el mercado miden del orden de nueve milímetros de diámetro de la córnea en el máximo, este equipo portátil puede abarcar prácticamente los 11 milímetros de diámetro de esta membrana.

Lo anterior es relevante sobre todo para los especialistas que adaptan lentes de contacto rígidos o los esclerales, que es una nueva tecnología. Es el nicho de mercado que se tiene.

Además, el dispositivo es especialmente útil para identificar problemas corneales en bebés y niños.