Registro histórico de las etnias del país

Archivo Fotográfico México Indígena, fuente invaluable

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Su acervo, testimonio, objeto de información y base de exposiciones

Rafael López, 19 de junio de 2017

Jesús Francisco García.

Testimonio gráfico, objeto de investigación y consulta, base de exposiciones históricas, el Archivo Fotográfico México Indígena continúa sorprendiendo al revisar sus acervos.

En el periodo 1939-1946 se emprendió en el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) un gran proyecto interdisciplinario para levantar la primera Carta Etnográfica de la República Mexicana cuando se creó este banco de imágenes.

Es una fuente invaluable de información que conserva parte de la memoria etnográfica del país, consideró Jesús Francisco García Pérez, académico del IIS a cargo de su cuidado, quien detalló el contenido: cinco mil 672 negativos de nitrato de celulosa de 35 milímetros, organizados en orden alfabético de las 42 etnias que se documentaron entonces. Las imágenes contienen una numeración progresiva y, para estar en contexto con los avances tecnológicos, fueron digitalizadas en 2006, tarea que estuvo a cargo de Ignacio Gutiérrez Ruvalcaba.

Los autores del registro son los fotógrafos Raúl Estrada Díscua y Enrique Hernández Morones, profesionales con vocación artística y antropológica, comentó García Pérez. Es pertinente agregar que el archivo se puede consultar por el público interesado y si requiere de una imagen de calidad puede comunicarse a esta área del Instituto.

En 1946

La primera vez que se conoció el contenido de este acervo fue en la Exposición Etnográfica de México en el Palacio de Bellas Artes, en 1946, hecho que se replicó en 1986. Desde entonces ha sido fuente de información para diversos estudios, como el que realizó Debora Dorotinsky en la Facultad de Filosofía y Letras. Asimismo, en varias publicaciones del propio IIS se han mostrado al público algunas de ellas.

El interés por el contenido del Archivo Fotográfico México Indígena también ha venido del ámbito internacional. Recientemente se han recibido peticiones de dos universidades canadienses, una estadunidense y otra inglesa, aclaró García Pérez, pues es una herramienta para exponer la identidad nacional.

Chatino, izquierda;  cuicateco, derecha.

El género fotográfico al que recurren comúnmente los artistas es el retrato. De ese modo aparecen perfiles de niños, adultos y personas de la tercera edad, solos o en familia. También se documentó su entorno, interiores y exteriores de las casas habitación. Desde luego hay vistas panorámicas de los pueblos y sus calles. Un aspecto relevante son las fotos de los aperos de labranza y las actividades agrícolas, en general.

Los personajes motivan a la reflexión en tanto que se valora la identidad nacional y la riqueza cultural. Son amuzgos, cochimies, coras, cucapas, cuicatecos, chamulas, chatinos, chichimeca-jonaz, chontales de Tabasco, huastecos, huaves, huicholes, kikapoos, lacandones, mames, matlatzincas, mayas, mayos, mazahuas o mexicanos, mixes, mixtecas, otomíes, pames, papagos, pimas, popolocas, seris, tarahumaras, tarascos, tepehuas, tepehuanos, tlapanecas, tojolabales, totonacas, triquis, tzeltales, tzotziles, yaquis, zapotecos del Istmo, zapotecos de la Sierra, zapotecos del Valle y zoques.

Reunión de chatinas. Fotos: Víctor Hugo Sánchez.

De acuerdo con el libro Etnografia de México: Síntesis monográficas, editado en 1957, citado por García Pérez, los investigadores del IIS Miguel Othón de Mendizábal y Francisco Rojas González “trataron de entender, el primero, las relaciones sociales en algunas comunidades, y el segundo, el folclor y las costumbres. Sus trabajos derivaron en sendos tratados para conocer los mecanismos de explotación y los relatos de ficción que aún hoy son indispensables para conocer esa realidad”.

El proyecto de la Carta Etnográfica de México concluyó con buenos resultados; pero el registro fotográfico abrió otras posibilidades de estudio en áreas tan diversas como antropología, arquitectura, estética, folclor, vestimenta, alfarería y muchas más.

Sin duda, el Archivo Fotográfico México Indígena es un documento gráfico e histórico; en las imágenes hay una amplia gama de temas que sorprenderá a quien lo consulte, concluyó García Pérez.

Cochimi, izquierda; bebé chatina, derecha.