Proceso enseñanza-aprendizaje

El pensamiento científico de niños en edad preescolar

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Miembros del CCADET desarrollaron un proyecto educativo en Tesigtan y Hueytentan, comunidades del municipio de Cuautempan en la Sierra Norte de Puebla

Leonardo Huerta, 19 de junio de 2017

Con el objetivo de mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje y estimular el pensamiento científico en la educación preescolar, integrantes del Grupo de Cognición y Didáctica de las Ciencias (GCDC) del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET) trabajaron con niños de Hueytentan y Tesigtan, comunidades del municipio de Cuautempan, en la Sierra Norte de Puebla.

“Escogemos fenómenos cercanos a los pequeños y, a partir de sus conocimientos, realizamos un proyecto. Para éste, en particular, se tomó el sonido como tema central, porque ellos tienen mucha experiencia con él”, dijo Reyna Elena Calderón Canales, psicóloga, integrante del mencionado grupo y responsable del trabajo.

En la labor de campo en Hueytentan también participaron Beatriz García, estudiante del doctorado en Pedagogía, y Luisa Ambrosio, alumna de la licenciatura en Psicología en la UNAM.

Esta investigación, concebida para infantes de tres a seis años de escuelas rurales, se adaptó a las condiciones socioeconómicas de poblaciones vulnerables de Puebla, aunque también puede aplicarse en jardines de niños de ciudades.

En la primera etapa definieron los conceptos físicos que querían que conocieran y, a partir de ellos y de lo que actualmente se sabe sobre cómo se aprende ciencia y cómo se desarrolla el pensamiento científico en los pequeños, diseñaron las actividades o secuencias didácticas que las profesoras debían poner en práctica.

“Trabajamos durante casi cuatro meses en este proyecto y tres semanas con los niños y sus profesoras. En especial nos interesaba entrevistarnos con los primeros para averiguar qué sabían sobre el sonido y hasta qué grado de complejidad podíamos llegar en las actividades. Una vez que las hicieran, sabríamos si esas ideas iniciales cambiaban o no”, apuntó Calderón Canales.

Los niños experimentan todo el tiempo fenómenos relacionados con el sonido: escuchan ruidos, golpean objetos, saben que hay animales que producen distintas voces y, en general, tienen muchas nociones sobre él con las que van construyendo conceptos. Algunos conciben el sonido sólo mediante la interacción que mantienen con lo que los rodea, otros piensan que únicamente surge de la voz. Muchos no pueden explicarlo, dicen que es algo que escuchan, pero no lo razonan.

“En el caso de los de Hueytentan y Tesigtan, muchos pensaban que las orejas son necesarias para escuchar el sonido; o que, si se las tapaban, debía de haber hoyos en sus manos para que éste llegara a ellas, lo cual indicó que lo concebían como un objeto. Algunos empezaron a intuir que viaja de un lugar a otro; que algo, aún no sabían qué, lo lleva.”

A veces, durante las actividades que realizaban en el aula, los infantes experimentaban en silencio con los materiales didácticos.

Materiales didácticos diseñados en el Taller de Prototipos del GCDC.

Apropiación del conocimiento y práctica

Durante el curso de capacitación, las universitarias explicaron a las docentes los conceptos físicos del sonido y les dijeron cómo hacer los ejercicios con sus alumnos.

“La idea ha sido que se apropien de los materiales didácticos y de las actividades, y siguieran utilizándolos y practicándolas cuando nosotras ya no estuviéramos con ellas.”

Todavía hoy en día, en muchas partes se piensa que enseñar ciencia a los pequeños es muy difícil, pero si los vemos con detenimiento, nos podemos percatar de que todo el tiempo están formulando preguntas, observando, experimentando.

“Lo que hacemos es capitalizar su interés, haciendo que las profesoras los consideren niños que pueden aprender ciencia, puesto que sus capacidades son mayores de lo que se pensaba hace 30 años. La curiosidad científica se alimenta, no crece de manera natural”, señaló Calderón Canales.

Profesoras capacitadas

Antes de entrevistar a los infantes, las universitarias diseñaron un cuestionario y lo probaron con un pequeño de su misma edad que no formaba parte del grupo piloto, para comprobar si las preguntas eran comprensibles. Lo mismo sucedió con los materiales didácticos: los niños los manipularon y ellas hicieron su versión final.

En la primera sesión las profesoras se resistían a dejar que ellos manipularan los materiales didácticos. Pero a medida que pasaron los días, confiaron más en el proyecto y, como la propuesta es laborar en equipos, hubo una caja de materiales en cada mesa de trabajo y los mismos pequeños se fueron autorregulando.

“El trabajo piloto se hizo en Hueytentan, y docentes de tres escuelas de otros municipios se concentraron ahí para recibir la capacitación y el material didáctico. Como los niños trabajaron con cuadernos diseñados por nosotros, iremos para recuperarlos y ver qué han aprendido, cómo los han utilizado y, si es necesario, hacerle ajustes al proyecto.”

Las especialistas ya habían probado este modelo con otros temas, como el de la luz y la óptica. La estructura general, que les funcionó muy bien en esas ocasiones, la utilizaron otra vez con el tema del sonido y obtuvieron buenos resultados. Ahora están por terminar un artículo que someterán a revisión y en el que registraron las ideas de los infantes.

“Uno de nuestro mayores logros es que cambió la forma de enseñar de las profesoras, y esperamos que esto se generalice en las otras áreas de sus actividades diarias”, finalizó Calderón Canales.

Algunos de los participantes durante una sesión en el aula. Fotos: cortesía de Reyna Elena Calderón.

MATERIALES DIDÁCTICOS

Los materiales didácticos que les permitieron a los niños experimentar los fenómenos sónicos (un teléfono de manguera, una marimba, un botellófono, un triángulo, un tambor…) fueron diseñados en el Taller de Prototipos del GCDC.

Dicho grupo lo encabeza la física y pedagoga Leticia Gallegos Cázares y está integrado también por el diseñador industrial Humberto Albornoz, el físico y pedagogo Fernando Flores y el físico Héctor Covarrubias.