Distinción de la Unesco

El campus central de CU festeja 10 años como patrimonio del mundo

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Leonardo Frías, 26 de junio de 2017

El campus central de Ciudad Universitaria no sólo ha estado más expuesto en la ubicación del orbe mundial educativo, sino que además ha remarcado el orgullo de los mexicanos y universitarios por su inscripción, desde el 2 de julio de 2007, en la lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Infaltables son las miles de imágenes bajo la efigie de la Torre de Rectoría o de la Biblioteca Central, que refrendan cotidianamente la relevancia social de la zona reconocida por la Unesco, que diariamente es cohabitada y transitada por unas cien mil personas, entre comunidad, turistas y público en general.

“Recordar la inscripción en la lista de la Unesco nos da un motivo de festejo: 10 años son muy importantes porque durante este tiempo la Universidad ha estado preocupada por la custodia de estos bienes. La arquitectura es como el arte plástico, como la escultura, hay que cuidarla, hay que mantenerla, pues es un centro vivo, un patrimonio vivo”, comentó Luis Arnal Simón, secretario técnico del Comité de Análisis para las Intervenciones Urbanas, Arquitectónicas y de las Ingenierías en Ciudad Universitaria y los otros campus de la UNAM.

Desde luego, añadió, estar vivo implica que está en constante movimiento y puede sufrir ciertos deterioros; por ejemplo, el mural de Siqueiros, ubicado al sur de la Torre de Rectoría, se calienta por la tarde a 70 grados centígrados, y hasta la mañana siguiente se enfría. Por ello se está reparando.

Foto: archivo Gaceta UNAM

Conservación

Son inolvidables las caminatas de Octavio Paz en el campus central, cuyas visitas se documentaron en voz cuando acudía a Radio UNAM; las andanzas de Alfonso García Robles como diplomático y académico o los recorridos aún vigentes sobre piedra volcánica de Mario Molina, sólo por nombrar a tres alumnos destacados de esta Universidad, y quienes son reconocidos por ser recipiendarios del Premio Nobel en diversas categorías.

“Conservar el patrimonio implica el respeto de los edificios e instalaciones, además de crear conciencia de los valores de esta casa de estudios, como la adherencia y el orgullo, y no sólo a ellos, sino también a los visitantes, porque es un lugar de tránsito abierto, que nunca estará cerrado”, agregó Arnal Simón.

Hay sólo cinco universidades consideradas Patrimonio Mundial: la de Virginia, en Estados Unidos; la de Caracas, en Venezuela; la de Alcalá de Henares, en España, que es histórica; la de Coímbra, de Portugal, que data del siglo XIII; y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Luis Arnal informó que habrá un bloque de actividades conmemorativas para los primeros días de agosto.

14 mil visitas guiadas al año

Aquí los visitantes son los dibujantes de la historia y los chicos de rojo los guionistas. Quiénes mejor que integrantes del servicio social de la UNAM para ofrecer una explicación histórica, artística y arquitectónica del Patrimonio Mundial.

Una quinteta de alumnos procedentes principalmente de carreras como Arquitectura, Diseño y Comunicación Visual, Historia, así como de Desarrollo y Gestión Intercultural, encabezados por Adriana González, titular de la oficina de Visitas Guiadas, se encargan de difundir para preservar en un viaje que dura entre 30 y cien minutos, depende el recorrido, más de seis décadas de Historia e historias, en español o inglés.

“Este espacio surgió porque la Unesco solicita, una vez inscrito el lugar como Patrimonio Mundial, una unidad de gestión y promoción. Una de las obligaciones que tenemos ante ese organismo de la ONU es divulgar el valor universal excepcional del sitio”, explicó González, quien fue la primera voluntaria, hace casi siete años.

La egresada de la Facultad de Filosofía y Letras precisó que esta unidad de promoción y difusión atiende a 14 mil visitantes al año.

176.5 HECTÁREAS

Ciudad Universitaria cubre un total de 733 hectáreas, de las que aproximadamente 25 por ciento (176.5 hectáreas) conforman el campus central declarado Patrimonio Mundial.

Los más de 50 edificios y sus conjuntos dentro de la zona patrimonial representan la creatividad arquitectónica y artística, así como el esfuerzo realizado de 1949 a 1952 por más de 70 proyectistas, 200 residentes, contratistas y supervisores, y cerca de 10 mil obreros que trabajaron en esta gran obra. La categoría alcanzada incluye este primer circuito universitario: hacia el poniente el Estadio Olímpico; al sur los frontones y la zona deportiva; al oriente la Facultad de Medicina, y al norte los edificios de las facultades de Filosofía y Letras, Derecho, Economía y Odontología.