Participa investigadora del CRIM

Plan académico del comercio de vida silvestre

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El objetivo es conocer los patrones México-UE para proponer estrategias que sean responsables, sostenibles y justas

Patricia López, 29 de junio de 2017

Para conocer a detalle cuáles son los patrones de comercio internacional de vida silvestre entre México y la Unión Europea (UE), y proponer estrategias para lograr que sea responsable, sostenible y justo, desde 2015 dos científicas –una mexicana y otra británica– trabajan en conjunto.

Ahora, Inés Arroyo Quiroz, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM), y Tanya Wyatt, de la Universidad de Northumbria, Reino Unido, han iniciado una nueva etapa de colaboración. “A partir de este 2017 tenemos un año para desarrollar el proyecto, un esfuerzo precursor que involucra a la academia”, explicó Arroyo.

El objetivo es analizar el comercio de vida silvestre entre México y la UE, así como elaborar recomendaciones para que su práctica legal se realice en forma sostenible y trazable, a la par de proveer de beneficios a los principales actores de las cadenas de valor (desde las comunidades locales en nuestro país, hasta la industria europea). También se contribuirá al combate del tipo ilegal, resaltó.

Ambas científicas son consultoras responsables del desarrollo del trabajo Comercio Legal e Ilegal de Vida Silvestre entre la Unión Europea y México, financiado por la UE y liderado en nuestra nación por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.

Lista con especies prioritarias

Lo primero que las académicas harán es un inventario de especies silvestres (plantas y animales) sujetas a mayor comercio entre ambos territorios. Luego, usando una serie de criterios las evaluarán para generar un listado de las prioritarias, tanto en el tema de lo legal como de lo ilegal, para especies nativas y no nativas.

De acuerdo con lo solicitado por las autoridades de ambos territorios, el proyecto derivará en una estrategia de conservación y uso sostenible para las especies comerciales relevantes, como las lagartijas arborícolas del género Abronia; los árboles conocidos como cocobolo o granadillo (Dalbergia spp); las plantas pata de elefante (Beaucarnea spp) y el pez ángel clarión (Holacanthus clarionensis).

Todas las especies anteriores fueron enlistadas por México en el Apéndice II de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) durante la 17 reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención en 2016 (CoP17, Johannesburgo), con el propósito de que su comercio internacional esté regulado por esa convención.

En abril de 2017, las instalaciones de la Semarnat fueron marco del primer taller de esa iniciativa, que contó con la participación de más de 25 expertos representantes de los sectores ambiental, económico, forestal y pesquero de nuestro territorio y de la UE.

“Tratamos de no perder de vista la relevancia del comercio ilegal por cuestiones de violación de la ley y de daño ambiental, pues lo que vemos en criminología verde no sólo implica lo que, en el marco de la legalidad, no debe hacerse, sino también la afectación que causa al entorno”, alertó Arroyo.

“Intentamos ampliar esa línea de investigación, más allá de lo tipificado en la ley. Puede haber comercio legal de vida silvestre en el que México esté involucrado y que puede causar daño ambiental, aunque esté permitido”, concluyó.