Pasará a siete millones de kilómetros

El asteroide Florence no afectará a la Tierra

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Tiene entre cuatro y nueve kilómetros de diámetro y es el más grande observado en la historia de la NASA, dijo Guadalupe Cordero, de Geofísica; será relevante para la ciencia

Patricia López, 31 de agosto de 2017

El próximo 1 de septiembre el asteroide Florence, de cuatro a nueve kilómetros de diámetro, y hasta ahora el más grande observado en la historia de la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos), pasará cerca de nuestro planeta.

“Pero no representa ningún peligro. No colisionará con la Tierra, pues estará a siete millones de kilómetros de distancia, esto es, 18.38 veces la que hay entre la Tierra y la Luna. Muchos asteroides han pasado más cerca, pero han sido más pequeños”, afirmó Guadalupe Cordero Tercero, investigadora del Instituto de Geofísica (IGf).

Explicó que astronómicamente estará muy próximo, pues rozará la órbita terrestre (aunque estará fuera de ella), por lo que despierta gran interés entre los científicos, que podrán observarlo con telescopios y radares. Además, su velocidad será de 13.53 kilómetros por segundo.

Cordero comentó que a la Tierra caen diariamente toneladas de material, pues hay asteroides de muchos tamaños. “Florence se encuentra dentro de los llamados potencialmente peligrosos, pues cumple con dos características: sus dimensiones son mayores a 140 metros y su distancia mínima de acercamiento es menor a 19.5 veces la distancia entre la Tierra y la Luna”.

Oportunidad de observación

Karina Elizabeth Cervantes de la Cruz, también del IGf, refirió que su cercanía y tamaño son una oportunidad valiosa para que los especialistas lo observen y analicen. “Para la ciencia es importante conocer sus propiedades espectrales (luz y colores); podremos establecer cuánto mide y cómo es su estructura”.

Recordó que es un meteorito casi tan grande como el que generó el cráter de Chicxulub (que tenía 10 kilómetros de diámetro), y que al colisionar con la Tierra en el norte de lo que ahora es la Península de Yucatán causó la extinción de miles de especies vegetales y animales, entre ellos los dinosaurios.

“Se indagará su tamaño real; detalles de la superficie, tan pequeños como de 10 metros; topografía, rotación, textura y una determinación más exacta de su trayectoria orbital”, apuntó Cervantes.

“Es un objeto que viene de más allá de Neptuno, del cinturón de asteroides”, precisó Marco Antonio Muñoz Gutiérrez, estudiante de posdoctorado del Instituto de Astronomía (IA).

Adelantó que asteroides y cometas serán observados a partir de 2018 con los tres telescopios que formarán el proyecto TAOS II del IA, ubicados en el Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir, en Baja California.

También, concluyó, a finales de este año se espera que inicie actividades la Red Mexicana de Detección de Meteoros, a cargo del área de Ciencias Espaciales del IGf.