En marcha, coloquio internacional de conservación

La Biblioteca Nacional difundirá aún más su patrimonio bibliográfico

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Trabaja para tener mayor presencia en catálogos colectivos

Diana Saavedra, 31 de agosto de 2017

La Biblioteca Nacional de México celebra los 150 años de su creación con uno de los acervos más ricos del mundo, coloquios internacionales, un proyecto de norma para conservación de material bibliográfico y una mayor presencia nacional e internacional, afirmó Pablo Mora Pérez-Tejada, director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas.

Luego de la inauguración del Cuarto Coloquio Internacional sobre Líneas de Trabajo en materia de Conservación y Restauración, que se realiza hasta el 1 de septiembre de 2017, Mora Pérez-Tejada precisó que la Biblioteca ha comenzado a trabajar con la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA, por sus siglas en inglés) donde buscan tener mayor presencia en catálogos colectivos.

“Estamos tratando de desarrollar formas de lectura distintas que permitan tanto la virtual como remota y material. Buscamos que los ciudadanos sepan que tenemos una de las bibliotecas más ricas del mundo; es un lugar que está abierto al público en general.

“Debemos tener conciencia de que la mayor parte de nuestro patrimonio bibliográfico-documental, nuestra memoria está resguardada en esta Biblioteca Nacional. Nuestro propósito es darle esa difusión y ese valor a nuestra riqueza cultural. Que lo sepamos todos y, sobre todo, que los compartamos”, dijo el director.

Liliana Giourguli, Silvia Salgado, Pablo Mora, Andrés Triana, Rocío Gamiño y Lilian Álvarez. Foto: Fernando Velázquez.

Preservación

Además del sesquicentenario de la Biblioteca, el Instituto festeja también 50 años de su creación y esto motiva al equipo de especialistas a trabajar en mejorar los sistemas de protección de materiales no sólo en papel, sino además digitales, y a crear una Norma Mexicana de Preservación Documental.

“Apostamos por un fortalecimiento en el resguardo de los libros y materiales en papel, pero también digitales. Ambos son parte de la sociedad y nosotros tenemos que garantizar que ese patrimonio se transmita por generaciones, ya sea de forma digital o en papel”, enfatizó Mora Pérez-Tejada.

Adriana Gómez Llorente, jefa del Departamento de Conservación y Restauración de la Biblioteca Nacional y coordinadora del encuentro, añadió que a la reunión acuden especialistas de Cuba, Colombia, España y Estados Unidos, entre otros.

Todos comparten sus experiencias sobre biodeterioro del patrimonio documental, identificación y preservación de negativos fotográficos, digitalización de material bibliográfico, además de la preparación y aplicación de almidón de trigo y los éteres de celulosa en la restauración de obras con soporte de papel, entre otros temas.

Lo que se espera es que, mediante la norma, exista una gestión, con programas y proyectos para el cuidado de los materiales, en cuanto a limpieza, formación de usuarios, además de la digitalización.

“Independientemente de que haya nuevos libros electrónicos y otro tipo de tendencias, el libro impreso difícilmente pasará de moda o desaparecerá. A lo mejor el material hemerográfico podría tener más impacto en medios electrónicos, pero los libros seguirán estando a disposición, no importa lo que pase en la sociedad”, comentó la maestra en Museología.

Desde 2010, la Universidad Nacional trabaja en la elaboración de la norma y en 2015 se instauró el comité de preservación documental que es la instancia que la Secretaría de Economía tiene para la emisión de reglas que se relacionan con documentación.

Tras revisar una serie de detalles de formato, precisó Gómez Llorente, a finales de 2017 se entregará el documento a la Cámara de Diputados para que lo revise, apruebe y, luego se envíe al Diario Oficial de la Federación para su publicación.