90 años de tradición y gloria de americano

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Fue en 1927 cuando un grupo de estudiantes universitarios se organizó para fundar el primer equipo de Universidad

Armando Islas (asesoría y estadística: Arq. Ricardo Márquez), 11 de septiembre de 2017

El futbol americano en la UNAM cumple 90 años de existencia. Fue en 1927 cuando un grupo de estudiantes universitarios se organizó para fundar el primer equipo de la Universidad. Hoy, a nueve décadas de distancia, aquellos alumnos no imaginaron que su iniciativa se convertiría en el deporte que le daría identidad a nuestra casa de estudios.

Primero fueron los emblemáticos colores azul y oro; después llegaron el apasionante clásico ante el IPN, el orgullo universitario con el himno deportivo, el goya, las enseñanzas del legendario Roberto Tapatío Méndez, la insignia de Pumas y un sinfín de historias de las escuadras representativas de las entidades académicas.

El legado en los estudiantes que lo practicaron y de los aficionados fue mayor: superación personal, disciplina, lealtad, compromiso, competitividad, trabajo en equipo, pasión, carácter y orgullo.

“El futbol americano dio identidad, el goya, identidad a nuestro espíritu de grupo. Hay que celebrar con todos, van a ganar”, señaló el rector Enrique Graue Wiechers después de la histórica foto de la temporada 2017 en el Olímpico Universitario, de Pumas CU y Pumas Acatlán.

En 1946 El Tapatío Méndez, como entrenador en jefe, llamó Pumas a sus jugadores, porque vio en ellos las características del felino: agilidad, rapidez, agresividad, fiereza y valor para enfrentar a sus adversarios.

Un poco de historia

En aquel 1927 nació el futbol americano bajo el nombre de la entonces Universidad Nacional de México, cuando algunos alumnos introdujeron de EU, de manera informal, la práctica de este deporte.

Leopoldo y Roberto Noriega, Jaime Roberts, Marcelo Andreani, Manuel Landa, Manuel Estañol, entre otros, integraron el primer equipo, apoyados por Arthur Constantine, periodista estadunidense quien consiguió el apoyo de compañías petroleras que trabajaban entonces en el país.

Fue en 1932 cuando la escuadra de Universidad se integró al campeonato de primera fuerza, conformado por el Centro Atlético de México (CAM), el Centro Deportivo Internacional (CDI) y el Venustiano Carranza, conocido como el
5-A.

Un año después, el conjunto universitario logró su primer título. Venció al CAM 12-2 e inició una hegemonía de 12 años liderada por Reginald Root.

En 1934 logró su segunda corona al hilo en un torneo en el que participó el Wachachara y la Selección de Escuelas Técnicas, dirigidos por Converse Killculler. En 1935 ganó de la mano de Millar Dixie Howell, estrella de Alabama como jugador.

La Liga Mayor apareció en 1936, año en el que también nació el Instituto Politécnico Nacional y con él los Burros Blancos, que al paso del tiempo se convertiría en el rival tradicional de los universitarios. Una inesperada derrota por marcador de 6-0 en su primer enfrentamiento inició esta rivalidad, pues fue la única que tuvo ante adversarios mexicanos en tres años.

El nuevo estadio Ciudad de los Deportes fue inaugurado por Universidad y los Aguiluchos del Colegio Militar en su regreso a la Liga Mayor.

El Tapatío ya dirigía al equipo, y lo hizo hasta 1964. Como se refirió, a él se le debe el mote de Pumas, que al paso del tiempo se extendió al resto de los deportistas de la institución.

“El felis concolor no es grande en tamaño; es agresivo, fuerte y rápido, lo que le hace salir airoso contra rivales de mayor tamaño y cuya característica principal es que pelea con astucia y hasta la muerte, similitud que encuentro con mi escuadra.”

En 1947 Pumas terminó invicto otra vez. Y sus estrellas fueron Omar Cardona, Alberto Chivo Córdoba, Eduardo Pocho Herrera y Víctor Ramírez.

El conjunto fue aceptado en 1951 como representativo de la UNAM, transmitiendo sus colores, porra y mote. Ese año ganaron el clásico 43-0 y con él su décimo quinto campeonato.

1952 será recordado porque la UNAM tuvo listo su nuevo estadio al sur de la Ciudad de México.

Primer partido

Era un escenario de 64 mil plazas, pero 90 mil personas se dieron cita para presenciar el primer juego de futbol americano ante el Politécnico, el 29 de noviembre, el cual ganó Pumas 20-19.

Fue también el año de otro récord: el del encuentro ganado por el marcador más abultado: 110-0 a los Bulldogs de la Escuela Normal de Maestros, así como el del campeonato número 16 para la UNAM, también dirigida por el Tapatío, quien fue el entrenador más ganador en la historia del equipo, con cinco campeonatos como jugador, cuatro como asistente y nueve como entrenador en jefe.

En 1970 nacieron los tres conjuntos representativos de la UNAM: Cóndores, Guerreros Aztecas y Águilas Reales.

En 1978 hubo una nueva configuración. Surgieron los equipos de la entonces Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP) Acatlán, al que primero se le denominó Sheetas y después Osos Cuatlicue, y la escuadra de la ENEP Aragón: los Huracanes.

Al final, Cóndores se convirtió en la más ganadora de estas nuevas escuadras, con 10 títulos: en 1970, bajo el mando del coach Manuel Neri, y nueve con Diego García Miravete.

En la temporada de 1987, Osos Acatlán fue el único capaz de cortar de tajo la hegemonía cóndor en el futbol americano estudiantil de México tras derrotarlos por 17-10 en la final, para coronarse con una histórica campaña.

En 1998 la UNAM decidió participar con un equipo por cada uno de sus campus: Pumas-CU, en la Conferencia de los Diez Grandes, y Pumas Acatlán, en la Nacional.

Las mieles del triunfo llegaron de nuevo en 2008, en la naciente Conferencia del Centro. Ese año, Pumas CU, bajo el mando de Raúl Rivera, derrotó en la final a Águilas Blancas del IPN.

Dentro de esta nueva época en el futbol americano de México nació otra rivalidad: Pumas CU y Auténticos Tigres de la UANL, quienes se han peleado la supremacía de la Liga Mayor de ONEFA al acaparar los títulos en los últimos ocho años (2009 al 2016): cuatro para los regios por tres de los felinos capitalinos.

Fotos: archivo de la DGDU y colección del Arq. Ricardo Márquez.