La recomendación, estar atentos

Los terremotos no son predecibles

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Los mexicanos habitamos en una zona altamente sísmica

Diana Saavedra, 11 de septiembre de 2017

Expertos de la UNAM subrayaron que los temblores no son predecibles, por lo que pidieron no hacer caso a los mensajes alarmistas y apócrifos que circulan en las redes sociales y que advierten de un gran movimiento telúrico. “Todos debemos estar conscientes de que habitamos en una zona altamente sísmica”.

Los especialistas del Instituto de Ingeniería; del Servicio Sismológico Nacional (SSN) y del Servicio Mareográfico Nacional, ambos a cargo del Instituto de Geofísica, informaron que el epicentro del temblor del jueves se registró cerca de Pijijiapan, Chiapas, con una intensidad de 8.2 grados en la escala de Richter.

En conferencia de prensa –a la que asistió Luis Álvarez Icaza, director del Instituto de Ingeniería– Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional, explicó que hasta las 10:15 horas del viernes pasado ocurrieron 266 réplicas; la más intensa, a las 00:17 horas, de 6.1 grados Richter, y 13 más, mayores a 5 grados.

“El sismo ocurrió en la zona del Istmo de Tehuantepec, y es posible que haya más réplicas que pueden alcanzar magnitudes de hasta 7 grados. La recomendación a la población es estar atentos”, dijo.

Pérez Campos expuso que debemos tener claro que México está en una región sísmica, en donde convergen las placas de Cocos y Norteamericana, lo que ocasiona constantemente estos fenómenos, la gran mayoría de ellos sin consecuencias. Durante 2016, detalló, se sucedieron 15 mil 400 temblores, lo que habla de la sismicidad en el país.

Históricamente, añadió, se cuenta con un registro sísmico desde 1910, año de la fundación del SSN, y desde entonces a la fecha éste es el segundo más intenso, junto con el registrado en 1932 en las costas de Jalisco-Colima, de 8.2 grados en la escala de Richter.

Leonardo Ramírez Guzmán, de la Unidad de Instrumentación Sísmica del Instituto de Ingeniería, puntualizó que pese a que se trata de uno de los movimientos telúricos más fuertes, la percepción de su intensidad fue una quinta parte del ocurrido en 1985. “Nuestras estimaciones indican que 50 millones de personas estuvieron expuestas al sismo o lo sintieron; de ellas, 38 millones lo percibieron de manera moderada”, apuntó.

“Esto se debe a la combinación de la magnitud con la distancia y las condiciones geológicas de la Ciudad de México y la zona del epicentro.”

Leonardo Ramírez, Luis Álvarez Icaza, Hugo Delgado, Xyoli Pérez y Jorge Zavala. Foto: Erik Hubbard.

Oleaje más alto

Jorge Zavala Hidalgo, jefe del Servicio Mareográfico Nacional e investigador adscrito al Centro de Ciencias de la Atmósfera, precisó que una de las consecuencias del evento fue el registro de oleaje de más de dos metros de alto en las costas de Oaxaca, principalmente en Huatulco, por lo que consideró necesario no bajar la guardia en cuanto a las medidas de seguridad en los puertos.

Finalmente, Hugo Delgado Granados, director del Instituto de Geofísica, comentó que para mantener en buen estado la red sísmica en la nación, es indispensable contar con los apoyos para su mantenimiento adecuado y su ampliación.

En este sentido, el investigador hizo un llamado al Congreso de la Unión para que se otorguen más recursos dirigidos a ampliar la capacidad de actuación en este tipo de servicios.