Carne y arena..., de Alejandro González Iñárritu

Instalación de realidad virtual en el CCU Tlatelolco

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Permite vivir la experiencia de quienes intentan cruzar la frontera con EU por el desierto de Arizona

Mirtha Hernández, 14 de septiembre de 2017

El cineasta. Foto: Erik Hubbard

Carne y arena. Virtualmente presente, físicamente invisible es la instalación de realidad virtual del cineasta Alejandro González Iñárritu, que permite ponerse en los zapatos de quienes intentan cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, y estará abierta al público en el Centro Cultural Universitario (CCU) Tlatelolco, a partir del 18 de septiembre.

González Iñárritu, varias veces ganador del Oscar, explicó a decenas de jóvenes y universitarios que, a partir de este recurso –que es multidimensional–, uno camina junto a los migrantes por el desierto de Arizona y en el recorrido logra entender su entorno. El entendimiento, añadió, es una condición para amar y transformar la realidad.

“Al final comprendemos que todos estamos hechos de carbón, oxígeno, agua; que tenemos la misma carne, la misma sangre y sólo jugamos el rol de migrante, policía, doctor”, dijo.

Una condición humana

Ante el rector Enrique Graue Wiechers y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, el realizador refirió que la instalación no nació como un proyecto político ni pretendía dar respuesta a la situación complicada que hoy enfrentan los migrantes en la Unión Americana.

Surgió hace cuatro o cinco años y era “un intento de explorar una condición humana, una obra artística que hablara de una crisis humana mundial”. Hoy, desde esta plataforma artística y humanista, se ha podido visibilizar a los migrantes, quienes se sienten huérfanos y con quienes México y Estados Unidos están en deuda.

La instalación, agregó, irá próximamente a las ciudades de Atenas, París y posteriormente a Washington, en donde los políticos tomarán decisiones respecto a los dreamers.

El interior migrante

En el Auditorio Alfonso García Robles del CCU Tlatelolco, Graue Wiechers celebró la inauguración de la instalación cuyo objetivo es promover que nos escuchemos, dialoguemos y nos entendamos, además de acercarnos a lo vivido por los migrantes, a sus experiencias personales, afectivas y humanas.

“Cortometraje, instalación inmersiva, realidad virtual… la propuesta de González Iñárritu captura, en una escena o con un gesto, lo que pasa por la mente y el corazón de aquellos que dejan atrás su vida y sus raíces para emprender un viaje incierto, del que algunos, quizá, nunca regresarán”, externó.

Igualmente aseveró que la decisión del gobierno estadunidense de cancelar el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) y poner en condición de extradición a 620 mil jóvenes de origen mexicano “nos indigna, pues sólo satisface al racismo y a la intolerancia”.

Aunque México y la UNAM han dado los primeros pasos para facilitar los trámites a quienes eventualmente deseen continuar sus estudios, aún hay mucho que hacer, mencionó.

Los migrantes, prosiguió, son los hijos de la desigualdad, de la lacerante inequidad social: “De un rumbo económico y social que nos urge corregir”.

La cancelación del DACA, continuó el rector, se da en un contexto de pretensiones de muros, ventajas económicas y xenofobia, y habla de la incomprensión, deshumanización y violencia como forma de solucionar los problemas.

En el conversatorio, moderado por Guadalupe Ferrer, directora general de Actividades Cinematográficas, Miguel Ángel Mancera expresó su deseo porque gran parte de la población pueda visitar la instalación. Asimismo, anunció que el gobierno local pondrá en marcha un fondo en apoyo a los jóvenes migrantes que se vean afectados por la cancelación del DACA.