Será propuesta al próximo gobierno

Definen en la UNAM agenda nacional de ciencia y tecnología

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Se tiene que mantener la meta de destinar uno por ciento del producto interno bruto a esas áreas, pues estamos lejos de alcanzarla, aseveró Enrique Graue

Mirtha Hernández, 21 de noviembre de 2017

El rector Enrique Graue Wiechers inauguró la reunión en la que titulares de 67 instituciones de educación superior, academias de ciencia y tecnología, así como legisladores federales iniciaron trabajos para definir la agenda en esas áreas de los próximos años para el país, misma que será presentada a diferentes actores políticos y al próximo gobierno federal.

En el encuentro Hacia la Consolidación y Desarrollo de Políticas Públicas en Ciencia, Tecnología e Innovación, expuso que se está lejos de alcanzar la meta de destinar uno por ciento del producto interno bruto a esos temas, y debe seguirse pugnando por ello; aunque reconoció que hubo avances, pues de 2012 a 2015 el presupuesto para ambas pasó de 0.43 a 0.56 por ciento, pero en 2017 disminuyó a 0.51 por ciento.

El rector Enrique Graue en el evento. Foto: Benjamín Chaires.

Graue recordó que en 2012 se hizo un ejercicio similar de construcción de una agenda, y los planteamientos de las universidades y academias científicas sirvieron de punto de partida para elaborar el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación (PECiTI), expresado en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, y en algunas de las políticas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

“El espíritu que anima a esta reunión sigue siendo el mismo: creemos en la educación y la generación del conocimiento como una palanca necesaria para el desarrollo económico de la nación”, subrayó.

Carlos Gutiérrez, presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, indicó que el siguiente año el Programa de Ciencia y Tecnología contará con 76 mil 776 millones de pesos, que representan cinco mil 719 millones de pesos más (8.04 por ciento) que los recursos de este año. Aunque aseguró que es el presupuesto más grande aprobado por la actual legislatura, reconoció que no es satisfactorio.

Víctor Carreón, director adjunto de Planeación y Evaluación del Conacyt, resaltó que este sexenio se ha trabajado en reforzar la infraestructura e invertir en la formación de capital humano a partir de sus programa de becas, de fortalecer el Sistema Nacional de Investigadores y los posgrados de calidad.

Pero la política del consejo, agregó, requiere ir más allá de un sexenio y tener programas con una visión a largo plazo, de 20 o 25 años. Es indispensable que México defina en qué nichos de ciencia y tecnología tiene más ventaja y, a partir de ello, alinear su política industrial, en ciencia, tecnología y educación.

Elías Micha, coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la oficina de la Presidencia de la República, coincidió en que se debe elaborar una agenda con miras a los próximos 25 años. Además, se pronunció por fortalecer al Conacyt, por ejemplo, que maneje mayores recursos para estas áreas –50 por ciento del total de la nación– y goce de mayor independencia y atribuciones.

También estuvo en favor de una federalización de la ciencia. Es decir, que por medio de un fondo en la Ley de Coordinación Fiscal se diera, por ejemplo, 40 por ciento de los recursos igualitariamente a todas las entidades; repartir otro porcentaje, con criterios de equidad, a las entidades con menor desarrollo científico; y otro más, a partir del número de habitantes de cada estado.

Rediseño del sistema educativo

Enrique Fernández Fassnacht, director general del Instituto Politécnico Nacional, y Jaime Valls, secretario general ejecutivo de la Asociación de Universidades e Instituciones de Educación Superior, hablaron de rediseñar el sistema de educación superior, aumentar su cobertura y calidad.

Valls destacó que México sigue teniendo una de las coberturas más bajas, no sólo como miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, sino de América Latina, y a ello se suma el rezago y la deserción. Los mayores niveles de abandono, continuó, se dan en los jóvenes con más carencias. “No es deseable que los más pobres estén condenados a estudiar en instituciones de baja calidad”.

Anunció que la ANUIES presentará el documento Visión y acción 2030, con cinco ejes de transformación de la educación superior.

En tanto, Fernández Fassnacht dijo que para aumentar la cobertura no deben crearse pequeñas instituciones sino garantizar que los nuevos alumnos accedan a programas de calidad; actualmente, concluyó, las particulares atienden a una tercera parte de la matrícula, pero su calidad es muy diversa.