Foro Sor Juana Inés de la Cruz

En escena, el hechizo de una serie de tweets no escritos

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Vertiginosa narrativa teatral de fragmentos y gestos; cambios abruptos de personalidad y de atmósfera

Jorge Luis Tercero, 21 de noviembre de 2017

Más que una obra de teatro, 140, de Richard Viqueira, es una experiencia escénica, en donde siete personajes intentan plasmar el hechizo de una serie de tweets jamás escritos en la línea de tiempo de Twitter.

Jennifer Sierra representa una especie de coro, su personaje se sitúa en un pilar desde donde da cuerpo a la línea de tiempo de Twitter y tiene la misión de nombrar las arrobas de los dramaturgos participantes. En un momento se le escucha gritar: “Arroba Ximena guión bajo Escalante”.

La respuesta no se hace esperar. En el escenario otra actriz exclama: “Quítame la piel, y lo que hay debajo de lo que está debajo, y más. Úsame hasta que consigas que pueda olvidarme de mí: definitivamente. ¡Definitivamente!”

Entre saltos al vacío hacia pozos de agua o de arena ocultos bajo el tablero de ajedrez, la historia fluye, se condensa en una vertiginosa narrativa teatral de fragmentos y gestos; cambios abruptos de personalidad y de atmósfera.

Viqueira cuenta que planeó poner en escena muchas de las dinámicas de la popular red social de microblogging, Twitter. Para ello, 57 dramaturgos, consagrados y emergentes, sumaron sus textos, pequeñas piezas construidas como si se tratara de tweets, en pos de crear el experimento que sucede sobre un tablero de ajedrez.

“Sabemos que han surgido movimientos literarios en esa red: ha habido poesía, algo de cuento y bastante mini-ficción, pero me parecía que el mayor reto al que se podía aspirar era el de hacer teatro, porque esta disciplina exige llevar lo textual al escenario”, expuso.

Trabajar desde la miniatura que posibilita esa red social le permitió reflexionar en qué parte de un texto se condensa el efecto dramático. “A la par de la restricción de caracteres, intentábamos comprender cuál es el núcleo de lo dramático. Esto era el punto central de lo que yo quería probar o explorar desde el laboratorio de Twitter”, dijo.

Creador de otros montajes escénicos desafiantes como Por favor, no mande riñones por correspondencia, Viqueira reconstruye la actividad de la red como un tablero de ajedrez donde se cruzan historias, testimonios, voces y batallas.

El creador explicó que mucha de la propuesta para 140 viene de su vocación experimental, territorio que tiene como función explorar, desde distintos ángulos, caminos extraños o novedosos para la narrativa tradicional de la disciplina: “El teatro experimental debe arriesgarse al punto del fracaso, si no, qué chiste”, refirió.

En este sentido, el dramaturgo pidió a los actores de la obra que no renunciaran a la ambición, por más pequeño que fuera el segmento; que no hicieran algo intrascendente aunque pareciera la salida fácil, porque la meta era crear un Crimen y castigo o Don Quijote en 140 caracteres.

Sobre la estructura de la puesta, puntualizó que en una primera etapa invitó a los autores, luego se tomó el tiempo de recopilar textos. Después pasó a formar una estructura que se basara en lo intertextual, que saltara de hablar de un tweet sobre la iglesia cristiana hacia otro de amor; a otro de terror o una denuncia de pedofilia. “Al estar en el Time line saltas siempre de un tema a otro. Twitter te ofrece esta maleabilidad de cambios abruptos, temporales y cognitivos”, mencionó.

Sobre la evolución de Twitter de sus 140 caracteres tradicionales a los 280, que fueron actualizados este otoño de 2017, señaló que esto no afectaba en nada el sentido de su propuesta. Detalló que la obra comenzó a planearse seis años atrás, cuando no existía la posibilidad de los 280 caracteres, en el contexto original.

“Los 140 caracteres fueron por mucho tiempo un símbolo de la red, en realidad el reto era que mientras más sintética era la notación pues mayor dificultad entrañaba”, expresó Viqueira.

En la puesta en escena también actúan Valentina Garibay, Rocío Damián, Marisol Osegueda, Pastor Aguirre, Benjamín Castro y Gustavo Schaar.

Esta propuesta se estrenó recientemente en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz del Centro Cultural Universitario, donde podrá verse hasta el 10 de diciembre, dentro del marco del Festival Vértice. Experimentación y Vanguardia.

Fotos: Verónica Rosales