Rock, ska y pop en Las Islas

Vibran universitarios con música en lenguas originarias

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Varios grupos interpretaron melodías en maya, tzotzil, náhuatl, totonaca y otros idiomas

Diana Saavedra, 27 de noviembre de 2017

Vestidos con traje formal, con sombrero o tenis, jóvenes, niños, adultos, docentes y estudiantes. Sin importar su formación o intereses, cientos de universitarios alzaron las manos, brincaron, bailaron y disfrutaron en Las Islas de Ciudad Universitaria (CU) del Séptimo Encuentro de Tradiciones y Fusiones Musicales.

Es la primera ocasión que dicho encuentro llega a las instalaciones de la UNAM, lo que sorprendió a varios de los asistentes, pues la música presentada está lejos del sonido tradicional de los pueblos originarios.

Ningún pueblo es una isla

Y es que con el lema “Ningún pueblo es una isla”, el público disfrutó de pop, ska, etnorock, rap y baladas interpretadas en maya, tzotzil, náhuatl y totonaca, entre otras, con agrupaciones como Lekilal, la Banda de Pueblos Indígenas de la Universidad Nacional, Juan Sant, Matchuk Bemela, Ireri, Xihuacóatl, Kaskarrabias y Yazmín Novelo.

“Tienen un excelente ritmo y eso es muy bueno. No los conocía, pero me parece genial su música. Tendemos a creer que estos conjuntos deben encerrarse en lo tradicional, pero la verdad es que no, todos compartimos una época, un momento histórico y podemos hacerlo desde el rap o el rock, lo que nos guste más”, comentó Mariana, estudiante de Humanidades.

“Es muy padre que le den más difusión a las lenguas y encontrarlos aquí en CU, me gustó mucho Matchuk Bemela y quiero conocer más de ellos”, añadió Álvaro, otro de los asistentes.

El Encuentro de Tradiciones y Fusiones Musicales representa una buena oportunidad para reconocer conjuntos que comparten su lengua a través de algo en común para todos: la música, refirió Roberto Nambo Carmona, del grupo de rock purépecha Ireri.

“Es un privilegio estar aquí. Venimos de Erongarícuaro, Michoacán, y como jóvenes nos interesa mostrar nuestra cultura y el valor de nuestros pueblos. Qué mejor que con estos chavos que serán futuros profesionales y se ganarán un lugar en la sociedad donde pueden marcar la diferencia”, mencionó el músico.

Para la Dirección General de Atención a la Comunidad (DGAC) de la UNAM este tipo de eventos cohesionan a las personas por medio de la música, comentó Mireya Ímaz, titular de la entidad. “Son chicos que han probado su pasión por ella y hoy tienen un escenario digno desde donde se comunican con la UNAM. Hay que hacer más este tipo de encuentros”, agregó la universitaria.

Fotos: Francisco Cruz y Juan Antonio López.

Creatividad

Jacinto Chacha Antele, titular de la Dirección General de Culturas Populares, opinó que la llegada del encuentro a la Universidad Nacional Autónoma de México acerca a los jóvenes a la realidad que viven los pueblos originarios en el país, además de mostrar lo que éstos hacen en materia de creatividad.

“Estamos acostumbrados en la ciudad a escuchar sobre los fenómenos de la música urbana, pero esta es una gran oportunidad de que los músicos que traemos se acerquen a un público en formación como los estudiantes, y ambos formen puentes de diálogo y comunicación”, expuso el funcionario de la Secretaría de Cultura.

José del Val, del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad (PUIC), añadió que desde siempre la Universidad ha abierto sus espacios a muchas formas de expresión artística de los pueblos indígenas, por lo que era importante sumar la música creada por los jóvenes de sitios originarios. “Esto permite que todos los alumnos vean una verdadera diversidad que tenemos en México”, dijo.

Durante la bienvenida, los asistentes formaron parte de un ritual guiado por Xochitlallistli, miembro de la comunidad nahua en Veracruz, quien saludó a los puntos cardinales para bendecir de una forma muy particular y tradicional el festival.

Al finalizar esta ceremonia, que realizan los nahuas en el mes de marzo (que marca el inicio del año indígena), se ofreció a los asistentes mezcal, fruta y flores, sin faltar la tradicional limpia para la buena fortuna.