Nivel licenciatura

447 alumnos de la UNAM cursarán un semestre en el exterior

facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Lo harán en 137 universidades de 28 países de Norteamérica, Asia, Europa e Iberoamérica

Guadalupe Lugo, 07 de diciembre de 2017

Un total de 447 alumnos de licenciatura de diversas carreras de la Universidad Nacional cursarán el próximo semestre en instituciones de educación superior del extranjero, mediante el apoyo del programa de becas para la movilidad estudiantil de la Dirección General de Cooperación e Internacionalización (DGCI) de esta casa de estudios.

La movilidad la realizarán en 137 entidades académicas de 28 países; 351 universitarios cursarán un semestre de su respectivo programa de estudios, mientras que 96 alumnos y egresados realizarán actividades de capacitación en métodos de investigación.

Ceremonia de despedida en el Teatro Carlos Lazo. Foto: Francisco Parra.

En enero próximo, los jóvenes que integran la Generación de Movilidad Estudiantil Primavera 2018 viajarán hacia sus respectivos destinos, por lo que la DGCI organizó una ceremonia de despedida en la que el titular de esa entidad universitaria, Federico Fernández Christlieb, planteó que la UNAM vive una nueva cultura de internacionalización que plantea grandes retos para la administración central de la institución y para cada una de las facultades y escuelas.

“Junto a éstas, la DGCI habrá de imaginar nuevas formas de apoyo para aquellos alumnos que lo merezcan, a pesar de que eventualmente enfrentemos tiempos más difíciles y presupuestos más exiguos”, abundó.

Subrayó que en los últimos cinco años las solicitudes de becas (colegiatura y económicas) para movilidad semestral se han incrementado 200 por ciento, lo que habla de una nueva cultura de internacionalización. “Lo que implica que por cada uno de ustedes hay nueve candidatos más que no pudieron conseguirlo, a pesar de contar con buen promedio y ser alumnos regulares con un destacado perfil académico”.

Federico Fernández expuso que ser becario de movilidad internacional es una distinción que sólo tienen algunos de los mejores estudiantes de la Universidad Nacional. Destacó, en el Teatro Carlos Lazo de la Facultad de Arquitectura, la participación de Fundación UNAM en el financiamiento de las becas que se otorgan a los universitarios, además de la intervención de la Secretaría de Educación Pública y de la propia Universidad.

“Destinar recursos a la educación es la mejor inversión que puede hacerse en cualquier nación, en particular en México con tanta juventud. Apostamos a que a su regreso tendrán nuevas ideas y hallazgos que contribuirán a resolver los grandes problemas nacionales y a trazar nuevos caminos.”

Voto de confianza

En el acto, el presidente del Consejo Directivo de Fundación UNAM, Dionisio Meade, apuntó que de los más de 300 mil alumnos universitarios la mitad es beneficiario de algún apoyo que da la Universidad, y uno de cada dos de éstos se genera con la participación del organismo a su cargo.

Resaltó que, sin duda, este proceso de internacionalización es uno de los aspectos más importantes, no sólo para esta casa de estudios sino también para las universidades del orbe. “Ustedes son beneficiarios del compromiso social de los exalumnos y de la sociedad en general, de ese voto de confianza que ponen en ustedes al canalizar recursos para que se formen como profesionales”.

Detrás estará la UNAM para respaldarlos. “El beneficio que hoy reciben deriva de la confianza que la sociedad nos ha tenido y que podemos transmitir a los futuros profesionales”, abundó.

El director de Arquitectura, Marcos Mazari Hiriart, refirió que los estudiantes de esta promoción aceptaron el reto de romper el espacio de confort en el que estudian. La experiencia de cambiar de ubicación les permitirá comprender, de manera diferente, la realidad local, nacional e internacional.

Serán importantes los lazos de amistad que podrán establecer con alumnos de otras universidades. “A lo largo del tiempo se darán cuenta de que esas redes formarán parte de esta experiencia académica que implica que podemos ser también un país que establezca un diálogo con otras naciones para construir un México y un mundo donde todos podamos trabajar, no sólo por la paz sino además por el desarrollo económico y social”.