Académicos de la UNAM

Opción militar contra migrantes, otra estrategia infortunada de Trump

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Beneficios electorales por encima de derechos y proyectos de vida

Patricia López, 09 de abril de 2018

El despliegue de dos mil a cuatro mil soldados de la guardia nacional de Estados Unidos en la frontera con México para intentar detener la migración ilegal a ese país es una estrategia estridente, infortunada y tardía, consideraron académicos de la UNAM.

Se busca realizar con mayor disonancia acciones que ya han ocurrido en otros tiempos (con los expresidentes George W. Bush y Barack Obama). “Es la tercera vez que se envía esa guardia a la frontera y sabemos de sus magros resultados”, recordó Juan Carlos Barrón Pastor, investigador del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN).

En conferencia de medios celebrada en el auditorio del edificio anexo del Instituto de Geografía (IGg), Barrón destacó que “desde el CISAN nos manifestamos en contra de cualquier opción militar contra los migrantes connacionales, centroamericanos y demás personas que se encuentran en extrema vulnerabilidad. La respuesta militar no es la elección”.

Asimismo, consideró que la respuesta a esta violencia estructural responde a un cambio de estrategia por parte de la presidencia de Estados Unidos. Reconoció que “en este momento el número de deportaciones ha bajado; la cantidad de cruces fronterizos está en su nivel más bajo en años”.

Como reacción oficial a Donald Trump, el presidente Enrique Peña Nieto lanzó un mensaje a la nación defendiendo la dignidad y la soberanía del país. Aceptó negociaciones con los vecinos del norte, siempre que sean basadas en el respeto y no en la retórica negativa, recordó Pedro Isnardo de la Cruz Lugardo, investigador de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS).

Más que la retórica, invitó a analizar el trasfondo que significa la criminalización de los migrantes.

Estamos ante un escenario que parece novedoso, pero que implica un proceso de desacreditación de una agenda y de preocupaciones en Washington sobre lo que ocurre en México, subrayó.

De la Cruz indicó que hay que rechazar, denunciar y oponerse en todas sus posibilidades a este embate de Trump, que atenta contra la esfera de derechos, de proyectos de vida y lo que supone la universalización en todo migrante.

“Uno de los éxitos políticos de Trump en su campaña presidencial de 2016 fue colocar a la migración como uno de los temas críticos, y esto le ha redituado, y quizá lo siga haciendo. Son beneficios políticos electorales.”

Tragedia humanitaria y Streamline

Barrón enfatizó la necesidad de visibilizar la tragedia humanitaria que viven los migrantes. Asimismo, refirió la dramática desaparición de personas a ambos lados de la frontera y la operación Streamline, que, criminaliza a indocumentados en Estados Unidos desde hace 10 años. “Esa actuación consiste en tratar con cargos criminales a migrantes de la población civil”.

Es una violencia estructural que pretende decir “cómo cierta gente merece vivir y otra morir, lo cual es indignante”. El gobierno mexicano tendría que ir más allá de los lugares comunes, poner en el centro a las personas que sufren esta situación de migración ilegal criminalizada y atender, en la agenda política mexicana, el asunto de los migrantes y las desapariciones.

De la Cruz urgió a tener una agenda mínima de gobierno, candidatos, sociedad civil y centros de investigación respecto a la migración, para saber qué hará el gobierno mexicano en las fronteras y cuál es la agenda para no seguir el flujo ilegal.