Primer informe de Tomás Rubio

Contaduría consolida liderazgos nacional e internacional

La Facultad refrendó la acreditación que recibieron las licenciaturas de Contaduría, Administración e Informática

Durante el evento. Foto: Francisco Parra.
Durante el evento. Foto: Francisco Parra.

La Facultad de Contaduría y Administración (FCA) ha consolidado su liderazgo nacional e internacional; su fortaleza radica en la gente que a diario coincide en este espacio universitario: alumnos, profesores, trabajadores administrativos y egresados, afirmó su director, Tomás Rubio Pérez.

Al presentar su primer informe de labores, resaltó que la entidad refrendó la acreditación otorgada por el Consejo de Acreditación en Ciencias Administrativas para las licenciaturas de Contaduría, Administración e Informática en su modalidad presencial y, por primera vez, obtuvo ese reconocimiento para las mismas carreras en el sistema abierto.

Centro de educación a distancia

En el acto presidido por Leonardo Lomelí, secretario general de la UNAM, indicó que uno de los principales logros de su gestión fue la creación del Centro de Educación a Distancia y Gestión del Conocimiento, cuyo propósito es vincularse con las áreas internas de la Facultad y con entidades e instituciones externas para gestionar, innovar, desarrollar e implementar proyectos educativos a distancia que contribuyan a enriquecer y mejorar la formación profesional de educación continua y docente, así como fomentar la creación, transformación y apropiación del conocimiento.

Explicó que la FCA atiende a una matrícula estudiantil de 21 mil 486 estudiantes de las cuatro licenciaturas en sus modalidades presencial y a distancia, posgrado y de opciones de titulación, “lo que nos hace, según la Agenda Estadística de la UNAM, la segunda entidad académica con mayor número de alumnos dentro del campus de Ciudad Universitaria, sólo después de la Facultad de Medicina”. Fueron becados seis mil 218 jóvenes y se titularon dos mil 324.

Hay, prosiguió, una plantilla de mil 650 docentes para licenciatura, entre eméritos, de carrera, tiempo completo, asignatura, técnicos académicos y ayudantes de profesor, así como 316 profesores de posgrado y 136 tutores en el doctorado.

Destacó que en este lapso el liderazgo de la Facultad les ha permitido ocupar posiciones de privilegio en diversos ámbitos, como el nombramiento de Juan Alberto Adam Siade como integrante de la Junta de Gobierno, y la creación del Seminario Universitario de Emprendimiento Social, Administración Sostenible, Formación Integral en los Niveles Medio Superior y Superior de la UNAM.

Asimismo, abundó, la FCA fue electa para ocupar la presidencia del Consejo Nacional Directivo de Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración, por el periodo 2018-2020.

Consideró, además que la influencia de la Facultad se manifiesta mediante su labor de divulgación “En octubre pasado se publicó el número 700 de la revista Consultorio fiscal; la revista Emprendedores cumplió 30 años de historia y se celebró el 30 aniversario del programa radiofónico Consultorio fiscal.

Rubio Pérez, expuso que la FCA también incrementó su presencia en materia de investigación en las áreas tradicionales: administración, contaduría e informática, y “veremos también un liderazgo creciente en negocios internacionales en los próximos años”.

Además, se consolidó el programa de movilidad estudiantil como uno de los más activos de la UNAM. Durante el periodo 2017-2018, 279 alumnos tuvieron oportunidad de realizar estudios en diversos países, recibió a 109 extranjeros y 16 tuvieron estancias en algunos estados del territorio nacional.

Lomelí Vanegas reconoció que durante este año de gestión del director de la FCA están a la vista logros muy importantes; ejemplo de ello es la acreditación de las licenciaturas a distancia.

Sostuvo que este ha sido un año significativo de muchos logros, a pesar de un entorno complejo y a que la propia Universidad ha hecho frente a desafíos. Al final, “cuando una comunidad está unida por valores tan profundos, cuando renueva su compromiso con las funciones sustantivas de la institución, termina más cohesionada y en posibilidades de enfrentar los retos que un contexto desafiante pudiera plantearle”.