Tesoro de la Universidad

Historia del arte en México, en el Archivo Manuel Toussaint

El propósito del acervo fotográfico es apoyar docencia e investigación de Estéticas; sus puertas, abiertas para todos

Colección Michel Zabé.
Colección Michel Zabé.

Más de un millón de imágenes en diversos formatos integran el Archivo Fotográfico Manuel Toussaint del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIEs), referente del estudio de la historia del arte en México y tesoro de la UNAM.

Su origen está ligado al trabajo fotográfico de los fundadores de ese Instituto, primero como Laboratorio de Arte en 1935, y posteriormente como acervo para la investigación en 1936.

Académicos encabezados por Manuel Toussaint –a quien se honra al imponer su nombre al archivo– y Justino Fernández comenzaron el registro fotográfico de sus objetos de estudio, mismo que dio como resultado el primer corpus de imágenes.

Su quehacer fue útil en las tareas de investigación y docencia, principales actividades del IIEs que han quedado plasmadas desde las primeras publicaciones del Instituto. En un primer momento se trató de un archivo local. No estaba abierto a consulta.

Hacia 1953 el director Toussaint incorporó al Instituto a Elisa Vargaslugo con la encomienda de organizar el material fotográfico reunido y en los siguientes años se encargó de su catalogación. Igualmente, se dedicó a incrementar el acervo mediante trabajo de campo en museos, iglesias, conventos y zonas arqueológicas por varios estados del país. Así, la fotografía se consolidó como una herramienta indispensable en el estudio del patrimonio artístico de México.

Cuenta Vargaslugo que frecuentemente salían a hacer el registro fotográfico de sus objetos de estudio, con lo que se aumentó la colección, principalmente de diapositivas. Desde entonces, el archivo ha sido la memoria visual de los estudios de historia del arte mexicano.

Hoy en día las actividades académicas de esta área de apoyo a la investigación del IIEs se orientan a la catalogación, conservación, sistematización y difusión de sus 51 fondos o colecciones que dan cuenta de casi todos los periodos del arte mexicano.

Si bien el propósito de este acervo es apoyar las tareas de investigación y docencia del Instituto, sus puertas están abiertas a la consulta de todo público. Atiende solicitudes de imágenes de otras universidades, museos, editoriales, organizaciones públicas y de las personas interesadas en la historia del arte mexicano que requieren alguna imagen. Si alguna comunidad necesita fotografías de su iglesia para ser restaurada el archivo puede proporcionarlas si la tiene registrada. Este archivo constituye una joya universitaria. Los materiales también son útiles como objeto de estudio en sí mismo. No sólo se preserva el contenido sino también los soportes. De cada uno de ellos hay mucho que investigar, desde el daguerrotipo, las albúminas o la plata gelatina, por ello resguarda sus materiales fotográficos en una bóveda climatizada con temperatura y humedad controladas. Sus colecciones se han incrementado con el material recopilado por investigadores, así como de trabajos sobresalientes de fotógrafos externos, que registraron el patrimonio artístico y cultural del país. Los materiales fotográficos son herramientas de estudio de la obra de arte dada la diversidad de temas que contienen.

El acervo está dispuesto por periodos de la historia del arte mexicano. El material de formato 35 mm, el más extenso del archivo, abarca desde el prehispánico hasta el contemporáneo, pasando por el virreinal y moderno, organizados por pintura, escultura, arquitectura, grabado, etcétera.

Colección Juan Guzmán. Fotos: cortesía Archivo Manuel Toussaint.
Colección Juan Guzmán. Fotos: cortesía Archivo Manuel Toussaint.

Colecciones

Las colecciones o fondos especiales constituyen otro apartado. Por sus temáticas son fuentes primarias para el estudio del arte y de la historia de la fotografía. Varios temas se ofrecen ya catalogados. De esta forma, los investigadores y las personas interesadas pueden consultar por autor, ubicación de la obra o por el objeto de su interés.

En ellas se muestra una diversidad de temas y proyectos de estudio de los académicos del Instituto. La Julio Michaud es de las más antiguas. Documenta el México de mediados a finales del siglo XIX, donde pueden apreciarse escenas de los primeros trenes así como también una imagen emblemática de la Piedra del Sol, empotrada en un muro de la Catedral Metropolitana. Estos primeros registros ofrecen una idea del cambio en la valoración del patrimonio artístico nacional.

La Colección Guillermo Kahlo, fotógrafo alemán a quien se comisionó el registro de los templos de propiedad federal de Ciudad de México y varios estados de la República como parte de los festejos del Centenario de la Independencia, y llegó al archivo de manos de los investigadores que han trabajado en arquitectura virreinal. En la Enrique Bordes Mangel se pueden encontrar algunas imágenes de manifestaciones sociales como las del Jueves de corpus, el halconazo de 1971, en San Cosme. La colección abarca diversos temas: foto de autor, arte prehispánico, así como arte de los periodos colonial, siglos XIX y XX, etnografía, arte popular, arquitectura vernácula, documentos y paisaje.

La Michel Zabé se refiere al trabajo del gran fotógrafo de arte mexicano del siglo XX e inicios del XXI. Contiene registros de los diferentes periodos del arte mexicano.

La Colección Vicente Cortés Sotelo se compone de 113 fotografías. Especialista en fotografía panorámica, en sus imágenes de principios del siglo XX pueden apreciarse lugares como el Zócalo, la ciudad de Guanajuato o el inicio y desarrollo de la aviación comercial. Cuenta con imágenes de Francisco Sarabia, a quien se le atribuye haber roto la marca del tiempo de un vuelo entre México y Nueva York. La obra de Cortés Sotelo se ha dividido para su presentación y estudio en siete secciones: Ciudades, Ciudad de México, Política, Militares, Aviación, Gendarmería y bomberos, y Vida cotidiana.

La colección Manuel González Galván está formada por imágenes realizadas por el investigador especializado en arte virreinal, así como por fotografías antiguas de la ciudad de Morelia.

La Juan Guzmán se integra por tres grupos: imágenes de obras de arte y arquitectura (de la época prehispánica a mediados de los años 70); retratos de artistas plásticos, y, finalmente, fotografías de la vida cotidiana.

El Fondo Christa Cowrie lo integran 77 mil 500 imágenes y documentos, cuya temática abarca política, fiestas populares, manifestaciones sociales, vida cotidiana y deportes. Cabe señalar que recientemente el Sistema Nacional de Fototecas (Sinafo) del INAH reconoció a la artista con la medalla al mérito fotográfico por su trayectoria como reportera gráfica.

Otras colecciones que resguarda el archivo son: Construcción de Ciudad Universitaria, Helen Escobedo-Paolo Gori, Justino Fernández, Luis Márquez Romay, Manuel Toussaint, Paul Gendrop y Tina Modotti.

Colección Julio Michaud.
Colección Julio Michaud.

Patrimonio

A la par de la vocación académica, el archivo ha colaborado en la recuperación del patrimonio artístico y cultural de diferentes maneras. En 2017, después de los sismos de septiembre tras la tragedia humana vino la pérdida de patrimonio. Una acción que emprendió el personal académico en ese momento fue colaborar con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para proporcionar imágenes de los lugares afectados. El personal digitalizó de forma expedita las diapositivas que correspondían a los sitios arquitectónicos dañados a fin de colaborar en la identificación de lo perdido en iglesias de los estados de Morelos, Puebla y Oaxaca.

El archivo está abierto a la consulta de todo público. Si bien su vocación es apoyar la investigación, los materiales fotográficos tienen el estatus de ser patrimonio universitario y, por tanto, están abiertos a la consulta de quien lo requiera.

Ofrecer acceso vía Internet para consultar los materiales es el gran reto del archivo. Trabaja en una base de datos capaz de albergar la información y fotografías. Actualmente el personal digitaliza las imágenes de referencia útiles para consulta, docencia, investigación y difusión.

Los académicos del archivo hacen la difusión de los materiales mediante exposiciones, catálogos y estudio de las imágenes. El objetivo de este esfuerzo es alcanzar públicos amplios a fin de que conozcan el patrimonio fotográfico que resguarda la UNAM.

Además, el archivo ha ido conformando un pequeño museo de cámaras y equipo fotográfico empleado desde los primeros años del Instituto. Cámaras de formato 35 mm, formato medio y 4 x 5 pulgadas, utilizadas en el registro de obra de arte. Proyectores voluminosos para estudiar las imágenes, que ahora han derivado en un simple cañón de luz. Equipos que son testigos de la evolución tecnológica de la fotografía.

Fuente: Gerardo Vázquez Miranda. Archivo Fotográfico, Instituto de Investigaciones Estéticas.

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