Museo UNAM Hoy

10 años difundiendo la historia de la Universidad

La exposición Hoy es muchos ayeres actualmente se exhibe en este recinto. Foto: Diana Maldonado.

Hace una década, el 5 de noviembre de 2015, se inauguró el Museo UNAM Hoy, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE). Ubicado en el Zócalo de Ciudad de México, el recinto celebró ayer su décimo aniversario. En este tiempo, el lugar ha cumplido con la misión de difundir al público la historia, el presente y el patrimonio que resguarda esta casa de estudios, también ha logrado ser un espacio propicio para reflexionar sobre la identidad y aportaciones de la Universidad a la sociedad, aseguró Claudia de la Garza Gálvez, coordinadora del sitio.

El Museo abrió sus puertas tras un proceso de restauración arquitectónica a cargo de la Dirección General del Patrimonio Universitario (DGPU). A lo largo de los años se ha consolidado como un punto de encuentro entre su comunidad y la ciudadanía, a través de presentar exposiciones, actividades y proyectos colaborativos que dan cuenta de la riqueza de la vida universitaria y el pensamiento crítico que caracteriza a la UNAM.

De la Garza Gálvez añadió que es un sitio de intercambio de saberes, un foro que impulsa el diálogo entre ciencia, arte y educación, y un recinto para conocer las nuevas propuestas que la Universidad ofrece a la sociedad.

Precisó que el nombre del Museo UNAM Hoy surgió a partir de una exhibición itinerante que recorrió Europa, después de que la UNAM recibiera el Premio Príncipe de Asturias en 2009. “El objetivo era comunicar qué es la Universidad, por lo que la muestra abordaba su historia y el patrimonio cultural que resguarda”.

Asimismo, el edificio resguarda los vestigios del antiguo templo del dios mexica Tezcatlipoca y fue sede de la Real Universidad de México en el siglo XVI, por lo que ha sido testigo de momentos clave en la historia del país, agregó la coordinadora. A lo largo de los años, “ha tenido diversos usos: ha funcionado como casa habitación, café, fue la afamada cantina El Nivel, restaurante, además de sede de instituciones políticas y universitarias como el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, hasta convertirse en el sitio de memoria que hoy conocemos”.

Distintas perspectivas

De acuerdo con De la Garza Gálvez, a lo largo de estos 10 años cada exposición ha tenido un sello particular, abordando temas desde distintas perspectivas y dejando una huella significativa en la historia del Museo. Algunas muestras fueron:

Disruptivas, mujeres en la universidad. Fue un espacio de diálogo con mujeres creadoras, investigadoras, artistas visuales y cineastas, así como con quienes han formado parte de la vida universitaria.

Autónoma. 90 años de libertades universitarias. Celebró las nueve décadas de la autonomía universitaria con una mirada histórica y lúdica, invitando al público a reflexionar sobre qué significa la autonomía en lo personal y lo colectivo.

Matemáticas visibles. Una forma de imaginar las preguntas. La muestra fue realizada en colaboración con el Instituto de Matemáticas campus Cuernavaca, y exploró los cruces entre arte y ciencia, destacando la interdisciplinariedad que caracteriza al Museo.

Federico Silva. Por un arte universitario. Permitió adentrarse en el universo del maestro junto a María Esther Gutiérrez, viuda del artista. Esta exposición deliberó sobre lo que implica un arte desde la Universidad y su potencial como lugar de reflexión y crítica social.

Además, el programa del Museo ofrece espacios dedicados a la divulgación científica, artística y las humanidades, como Ciencia en sábado, Acordes Universitarios, Re-Accionar, las áreas de alfabetización digital para adultos mayores, entre otros, que han acercado a miles de personas a la vida cultural y científica de la UNAM.

Sitio en constante transformación

Para la coordinadora, la exposición Hoy es muchos ayeres es trascendental en la historia del Museo, ya que refleja la constante transformación de esta casa de estudios y del recinto. Por ello, esa exhibición fue escogida para celebrar los 10 años del lugar. “La muestra visibiliza cómo las cosas que pueden parecer permanentes, en realidad todo el tiempo se están transformando”, explicó.

La exposición reúne materiales documentales, fotográficos y artísticos, provenientes del Archivo Histórico de la UNAM, la Hemeroteca Nacional, la Fototeca del Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Museo Archivo de la Fotografía, el Museo del Objeto y colecciones particulares, como las de la familia Briz Garizurieta y del señor Rubén Aguirre, último propietario de la cantina El Nivel.

A decir De la Garza Gálvez, esta exposición busca invitar a la reflexión sobre la forma en que nos relacionamos con los espacios: “cómo los habitamos, cómo dejamos huella en ellos y cómo, a su vez, ellos dejan huella en nosotras. Cada muestra tiene un detonante, una motivación particular, que trasciende lo académico, pues busca conectar con las experiencias y emociones de quienes la visitan”, expresó.

“Cada exposición busca conducirnos a una reflexión sobre el presente, mostrando cómo los temas del pasado continúan influyendo en nuestras decisiones y en la manera en que comprendemos nuestro entorno actual”, concluyó.

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