Representará a México en Lituania
A la Olimpiada Internacional de Biología, alumna del CCH Sur

Fascinada por los temas científicos y el trabajo de los investigadores desde su niñez, María José Espinoza Hernández, estudiante del sexto semestre del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, comenzó a imaginar cómo sería dedicarse algún día a la ciencia y formar parte de ese mundo que tanto admiraba.
Esa curiosidad pronto dejó de ser sólo una inquietud personal y se transformó en participación en competencias académicas, como una forma de poner a prueba lo que iba aprendiendo y seguir alimentando su interés.
Cuando ingresó al CCH Sur encontró el espacio ideal para desarrollar esa vocación. Desde sus primeros semestres se involucró en talleres, proyectos y actividades extracurriculares relacionadas con la ciencia. En este proceso, un punto de inflexión llegó con un proyecto de investigación realizado junto al profesor Pavel Castillo Urueta.
Gracias a ese trabajo obtuvo el primer lugar en Expociencia 2025 y una mención honorífica en una Feria de Ciencias, logros que fortalecieron su confianza y consolidaron su interés por la investigación científica.
Los primeros pasos
Posteriormente, su profesora de Biología, Enriqueta González Cervantes, le habló sobre la posibilidad de participar en la Olimpiada Nacional de Biología, organizada por la Academia Mexicana de Ciencias (AMC). “Honestamente, lo que permitió superar esa primera etapa fue todo lo que había aprendido en las actividades en las que participé anteriormente”.
Después de ese primer examen, logró clasificar a la Olimpiada Capitalina de Biología, realizada el 1 de marzo de 2025. Obtuvo medalla de plata.
El resultado anterior le permitió ingresar al entrenamiento para la Olimpiada Nacional de Biología de Ciudad de México, coordinado por Moisés Óscar Fiesco Roa, delegado de la Olimpiada de Biología por la capital del país ante la AMC, profesor de genética médica en la Facultad de Medicina de la UNAM e investigador en el Instituto Nacional de Pediatría.
Durante ocho meses, María José y otros estudiantes recibieron clases y prácticas intensivas en distintas áreas de la biología. Más allá del rigor académico, ese periodo también redefinió su relación con la biología. Las evaluaciones constantes y los procesos de selección hicieron del entrenamiento una experiencia exigente, pero también formativa a nivel humano.
El esfuerzo rindió frutos. María José fue seleccionada como una de las representantes de Ciudad de México para asistir a la Olimpiada Nacional de Biología 2025, realizada en Oaxaca del 10 al 13 de noviembre en la Universidad Autónoma Benito Juárez.
En esta fase, el reto aumentó. Además de un examen teórico, tuvo que enfrentar cuatro prácticas. A pesar de la dificultad, María José obtuvo la medalla de oro. Este resultado le abrió la puerta a la siguiente etapa: los entrenamientos para seleccionar a la delegación mexicana que participará en la Olimpiada Internacional de Biología y en la Olimpiada Iberoamericana de Biología.
“Después de nuevas evaluaciones y eliminatorias, María José consiguió, junto con otros tres compañeros, uno de los lugares para representar a nuestro país en la Olimpiada Internacional de Biología –que tendrá lugar el próximo julio en Lituania– con una de las puntuaciones más altas”, narró Fiesco Roa.