Primer Congreso Mexicano de Evolución

Analizan ejes para comprender diversidad biológica

El Seminario Universitario de Evolución (SUE), la Facultad de Ciencias (FC) y los Institutos de Biología (IB) y Ecología (IE), todos de la UNAM, junto con la Red Mexicana de Biología Evolutiva, organizaron el Primer Congreso Mexicano de Evolución.

“Este encuentro refleja el compromiso de nuestra comunidad por el fortalecimiento de un campo fundamental para la ciencia en México”, señaló Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica, al encabezar la inauguración del evento.

“El estudio de la evolución constituye un eje central para comprender la diversidad biológica, los procesos de adaptación y los cambios ecológicos. Resulta especialmente significativo que tenga como sedes la Facultad de Ciencias y el Instituto de Biología de la UNAM, dos entidades que han contribuido de manera decisiva a consolidar la investigación evolutiva en nuestro país”, aseguró.

En el Auditorio Alberto Barajas Celis de la FC, consideró fundamental reconocer la importancia de espacios como éste para articular esfuerzos, fortalecer redes y promover el diálogo interdisciplinario.

“La participación de especialistas en áreas que van desde la genómica y la ecología evolutiva a la sistemática, la filosofía de la biología y la comunicación pública de la ciencia, demuestran la vitalidad y amplitud de perspectivas que caracterizan a esta comunidad”.

Susana Magallón Puebla, directora del IB, aseguró que la entidad a su cargo está indisolublemente ligada al proceso de evolución, pues una gran parte de su comunidad se dedica al estudio de los procesos y los productos del proceso evolutivo que han funcionado durante la existencia de la vida en nuestro planeta.

“Llevamos a cabo el estudio de especies y linajes biológicos en el contexto de los procesos evolutivos que les dieron origen. La parte más sustantiva de nuestras actividades en el IB están dedicadas al descubrimiento, descripción y documentación sistematizada de la riqueza biótica de México y de otros lugares del mundo. En términos del descubrimiento de especies, ésta es una contribución de importancia fundamental para el conocimiento de la naturaleza en nuestro planeta”, sostuvo Magallón Puebla.

“Entre los años 2019 a 2023, se hizo el descubrimiento de 500 especies de plantas, animales y hongos nuevos para la ciencia. Y en los años que han transcurrido desde el 2023, se han sumado alrededor de 150 más”, informó.

Ana Elena Escalante Hernández, directora del IE, se dijo emocionada de ver cómo toda la historia y trayectoria de investigación y docencia en biología evolutiva tiene este momento de consolidación.

“El Instituto de Ecología se funda a partir de un grupo del Instituto de Biología liderado por José Sarukhán, con énfasis en comprender la ecología desde una perspectiva evolutiva”, recordó.

Luis Felipe Jiménez García, director de la FC, agradeció que la entidad a su cargo fuera elegida como sede del evento. “Antes la materia de Biología Evolutiva era optativa, hoy se ofrece de manera regular en licenciatura, pero es necesario incluirla desde los niveles básicos de enseñanza”.

Nancy Saavedra Sotelo, titular de la Red Mexicana de Biología Evolutiva, dijo que este encuentro tiene un significado especial, pues es un espacio de reunión como comunidad mexicana para dialogar, reconocernos y organizarnos de manera más sólida.

Saavedra Sotelo dijo que la comunidad fundacional de 19 integrantes hoy reúne a más de 130 personas afiliadas a la Red, provenientes de múltiples instituciones y líneas de trabajo dentro de la biología evolutiva.

Ricardo Noguera Solano, secretario técnico del SUE, destacó que la teoría de la evolución es, desde su origen, una invitación a comprender el cambio, la variación, la historia, la contingencia y la selección como formas de entender procesos que atraviesan los organismos, las sociedades y al propio conocimiento científico.

“Hoy, la evolución dialoga con el desarrollo embriológico, la arqueología, la genómica, la ecología, la biología molecular, pero también con la historia, la bioética, la filosofía y la enseñanza de las ciencias, entre otras. Por eso, más que una disciplina aislada, la biología evolutiva es un marco integrador para entender y estudiar la vida en general”, subrayó.

Noguera Solano señaló que, entre los desafíos de esta disciplina, destaca la enseñanza de la evolución en México, que es una tarea pendiente en muchos niveles educativos. “La evolución del ser humano está ausente en la educación básica de nuestro país”.

La teoría de la evolución de Charles Darwin es fundamental para la ciencia, aunque ha impactado también a otras áreas de la vida humana, afirmó Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del gobierno federal y coordinadora del SUE de la UNAM.

Al ofrecer la conferencia inaugural del Congreso, explicó que un avance del darwinismo es la separación total de ciencia y religión, pues “no se necesita una explicación sobrenatural para comprender la ciencia”.

Aseguró que, a partir de Darwin, la evolución se convirtió en un modelo explicativo que inauguró una visión histórica del mundo que aún estructura nuestra comprensión del progreso, la diversidad y lo humano.

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