Coloquio en el CIALC
Analizan expresiones de resistencia e intermediación en América Latina

Al inaugurar el Coloquio “Intermediaciones, tensiones y resistencias. La defensa de la vida y la construcción de paz en América Latina”, Gerardo Torres Salcido, director del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC), aseguró que este encuentro académico permitirá explorar temáticas que en ocasiones han estado un poco relegadas en Latinoamérica y que se relacionan con los nuevos movimientos sociales y las expresiones de los grandes problemas que vive el continente como la violencia, la degradación ambiental, el cambio climático y la gobernanza del agua.
En todo ello, la lucha de sectores específicos como las mujeres y las comunidades o pueblos asentados alrededor de las grandes ciudades experimentan hoy, de forma acelerada, el deterioro ambiental, la falta de agua y el desplazamiento de sus formas tradicionales de vida.
Aunque no sólo se trata de eso, “también de la destrucción de los sistemas agroalimentarios que han nutrido a las ciudades durante siglos. Estamos ante una situación de pérdida para la cual es necesario construir alternativas”, indicó.
Ante esto, la importancia de que sea la academia un actor participante dentro de la construcción de esas alternativas y un vehículo de la intermediación, resaltó en el encuentro organizado en el marco del Proyecto PAPIIT “Intermediación y mediadores en los procesos de transformación sociopolítica en Colombia”.
Por ejemplo, prosiguió, en México, en el caso de la intermediación, existe una experiencia grande con el levantamiento zapatista en enero de 1994 en Chiapas que, frente a los acuerdos de San Andrés firmados en 1996 y que no fueron respetados, “estuvo a punto de estallar una guerra verdaderamente cruenta; a partir de ello, desde la academia, pero también de la pastoral de la Iglesia católica, se impulsó un mecanismo de intermediación para establecer el diálogo y los acuerdos, los cuales luego no fue posible concretar”.
Frente a esta situación, finalizó, la academia debe ser sensible a esos fenómenos que nos laceran como sociedad, y tratar de encontrar las alternativas para solucionarlos.
Más adelante, en la mesa 1 del Coloquio titulada “Regímenes de deuda y obligación en el clientelismo”, David Luján Verón, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, mencionó que la perspectiva clásica de la intermediación –que acuñó la categoría de reciprocidad– considera las cuestiones morales y emocionales en los encuentros entre ciudadanos y el Estado.
Asimismo, apuntó que hoy tienen un avance importante, compiten y se complementan de forma cercana con las visiones negativas que centran al clientelismo como la compra de voto o una transacción económica que es tangible, mensurable y que no tiene un sustrato moral y emocional.
“Un aspecto importante es ubicar la categoría de reciprocidad cuando vivimos en un contexto moderno en el que la democracia, la ciudadanía, los derechos y el Estado también reclaman para sí formas de integrar a los ciudadanos con la vida política y social”.
Por su parte, Alejandro Vázquez Arana, becario posdoctoral del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, puntualizó que la intermediación como una condición estructural en este habitar negociado, no es elegida, hay otras que son estructurales y simbólicas, en las cuales cobra un sentido particular.
En su exposición “Del clientelismo a la intermediación en la organización popular”, agregó que, como parte de su investigación, realizada en un conjunto de colonias populares del municipio mexiquense de La Paz, entre ellas Chimali y San Jerónimo, se buscó expresar lo común y lo diferente que pudieran tener estas configuraciones que participan en un mismo universo social, que pueden caracterizarse como el habitar negociado, es decir, aquel que se constituye a partir de asentamientos irregulares, predominantemente en la periferia de la ciudad, por sectores populares de bajos recursos que compran o invaden predios para autoproducir sus viviendas; son colonias que se fundan casi siempre sin servicios básicos.
Todas esas formas generan las condiciones en las que en dichas colonias se dan los procesos de intermediación, destacó.
En el encuentro académico organizado por el CIALC, también participó Heide Martínez Fidel, de Xochistlahuaca, Guerrero, mujer amuzga que forma parte del Comité del Agua de su comunidad en la costa chica del estado, quien hizo referencia a los problemas derivados de 20 años de gobierno de una cacique en esa localidad, quien ha pedido el voto a cambio de llevarles agua.
El recurso natural ha sido una fuente de intercambio, “y en nuestro movimiento hemos apoyado a las comunidades, incluso de otros municipios, en la defensa del agua”, concluyó.