Se abordaron temas y contextos de la época en el IIB
Analizan la prensa del porfiriato para entender el presente


Ante los desafíos de la prensa y el periodismo contemporáneos, revisitar contextos y temas de la prensa del porfiriato, sin duda, arroja luz sobre nuestro presente, afirmó María Andrea Giovine Yáñez, directora del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB).
Como han señalado múltiples investigaciones, refirió, la prensa periódica del último cuarto del siglo XIX fue un sistema de información y un medio de comunicación que adquirió una trascendencia tal que ha sido considerada por la historiografía dedicada a este periodo como el cuarto poder, junto al Ejecutivo, Legislativo y Judicial. En este sentido, sus funciones fueron múltiples.
Su periodicidad, como una característica particular de la prensa, hizo propensas sus páginas a encauzar una labor editorial pedagógica e ideológica, cuya continuidad estaba dada por las especificidades de su aparición recurrente y por el afán de una élite ilustrada que buscó propagar conocimientos, costumbres y opiniones en la vida cotidiana de la sociedad mexicana de aquellas décadas, así como de hacer circular la literatura nacional y universal por entregas.
Al inaugurar el Coloquio “La prensa durante el porfiriato. Temas y contextos”, añadió que ahí también se encuentra el surgimiento de la caricatura política y de la prensa satírica y humorística, en la que desfilaron los principales agentes políticos transfigurados por los trazos de artistas, quienes buscaron orientar la opinión pública por la vía de las posturas de los distintos bandos políticos que intervinieron en las disputas por el poder y sus coyunturas.
Vemos aparecer en las páginas de la prensa el reportaje y la crónica como géneros periodísticos y literarios que ostentaron un carácter híbrido entre la descripción objetiva de los acontecimientos y la reconfiguración literaria y estética propia de la subjetividad de las plumas que se ocuparon de estos géneros, mencionó Giovine Yáñez.
A este periodo también pertenece el surgimiento de la llamada prensa femenina y de la que son ejemplos publicaciones como El Periódico de las Señoras, La Mujer Mexicana, el Álbum de la Mujer o el Álbum de Damas, que abrieron un nuevo espacio para la literatura escrita por ellas, y entre las que también se infiltraron las plumas masculinas que pretendían decantar los comportamientos que las mujeres debían tener en el marco de los criterios de una sociedad que no dejaba de ser hegemónicamente masculina. Eso, sin embargo, no limitó el surgimiento de escrituras críticas hacia ese poder masculino.
“A través de este Coloquio nos adentramos en uno de los periodos más ricos y polifacéticos de la prensa periódica en México. Entre las presentaciones se ve también la aparición de corrientes filosóficas y estéticas que fueron novedosas en su contexto, como el espiritismo y el modernismo, mismas que abrieron las fronteras del pensamiento y la sensibilidad de las y los lectores hacia nuevos territorios”, señaló.
En el Auditorio José María Vigil, Miguel Ángel Castro, investigador del IIB, explicó que este Coloquio se organizó como parte de las actividades del proyecto de investigación “Publicaciones periódicas mexicanas del siglo XIX: 1877-1910”, financiado por el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica, y que ha logrado múltiples y diversas contribuciones para la producción del conocimiento; toda vez que el catálogo de publicaciones periódicas de esa centuria son un instrumento y una guía fundamental para el rescate, recuperación e investigación de la prensa.
Este trabajo, añadió, hace posible la realización de otros especializados en el campo de las humanidades y las ciencias sociales, así como en cualquier otra disciplina científica o artística que se interese en el estudio de la historia, la cultura, la sociedad, la política, la economía, la literatura, las ciencias, el arte y la vida cotidiana del porfiriato.
En dicho periodo, recalcó, existen múltiples temas, personajes, episodios y aspectos que aún esperan ser estudiados o explorados con mayor profundidad a través de las publicaciones periódicas, que con frecuencia representan fuentes y documentos únicos y de primera mano para la reconstrucción histórica.
Francisco Mercado Noyola, también investigador del IIB, recordó que comenzó a colaborar en el proyecto de publicaciones periódicas hace 20 años como prestador de servicio social. “Estar por primera vez en el Fondo Reservado de la Hemeroteca fue como entrar a una máquina del tiempo, ese artefacto con el que yo había soñado desde niño. Hojear las páginas amarillentas y ver los anuncios de otras épocas era como estar inmerso en ese mundo, en ese horizonte”.
Sigo percibiendo el enorme valor de la prensa y de su evolución a lo largo del siglo XIX, de ser beligerante y satírica durante la Reforma o la República Restaurada, a su hiperdiversificación en el porfiriato, abordando temas de política, artes, profesiones u oficios; o bien, la prensa hecha y dedicada a las mujeres, o la que estaba dirigida a una incipiente clase obrera, acotó.
También es importante mencionar la revolución tecnológica de finales del siglo XIX y principios del XX, mediante las máquinas rotativas, y en las fábricas y distribución de papel, así como un fenómeno que ya venía desde antes: los periódicos subvencionados por el régimen, finalizó.