
En la Universidad Nacional se llevó a cabo el Segundo Encuentro de Historiadoras de la Filosofía UBA-UNAM, “Las historiadoras de la Filosofía frente a la historiografía filosófica”, que convocó a especialistas de Hispanoamérica.
En el Instituto de Investigaciones Filosóficas (IIFs), su director, Luis Estrada González, destacó la importancia de que la segunda edición del Encuentro haya tenido lugar en esa entidad universitaria, donde el área de historia de la filosofía es una de las más potentes y de las cuales “nos sentimos más orgulloses”.
La reunión –realizada del 3 al 5 de noviembre– seguramente ha sido muy fructífera, porque el tema es apasionante, pero sin olvidar que ahí se juntan elementos como el trabajo en filosofía, que ya es un reto para muchas personas, y hecho desde Latinoamérica, lo cual resulta complicado, además de ser mujer, y todo ello unido con la historia y la historiografía, circunstancias que complican la investigación, pero que también son parte del reto, expuso.
Luego de dar la bienvenida y agradecer a las personas involucradas en la organización del Encuentro, felicitó la red de colaboración que se ha tejido entre Argentina, México, Brasil y Costa Rica, y expresó su deseo de que continúe.
Teresa Rodríguez, investigadora del IIFs, refirió que el primer Encuentro se llevó a cabo en la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina, “donde nos acogieron calurosamente; ahora nos toca recibir a las historiadoras de la filosofía”.
Rememoró que en una charla con Claudia D’Amico, académica de la UBA, en la ciudad de La Plata, pensaron cómo podría establecerse una colaboración.
“¿Por qué decidimos comenzar con estos encuentros de expertas? Porque alguien tiene que narrar la historia de la filosofía, y durante muchos años, décadas y siglos, la han contado los historiadores que ignoraban países como los nuestros”, comentó.
“Dado que la historia de la filosofía canónica había sido escrita por personas totalmente distintas a nosotras, tal vez valdría la pena escuchar qué hacemos como historiadoras latinoamericanas platónicas. El resultado fue el primer Encuentro, organizado por la UBA”, detalló.
Cuando hacemos historia de la filosofía, dijo, tenemos varios desafíos: uno de ellos es el canon. “En esta ocasión quisimos pensar en los retos de la historiografía filosófica, junto con nuestras coorganizadoras Natalia Strok e Ivette Sarmiento”.
“Si los platónicos quedan fuera del canon, ¿qué otros agentes filosóficos han quedado fuera? Las mujeres, obviamente. En este Encuentro se halla esta preocupación como instancia de una más amplia: ¿dónde están esas personas que, como nosotres, hicieron filosofía pero que no se mencionan en la historia? ¿Son seres marginales, fantasmagóricos? ¿O es la propia historiografía la que necesita ser repensada y reestructurada a partir de un análisis cuidadoso y crítico de sus categorías?”.
Aquí, nos inclinamos por responder afirmativamente a esta última pregunta. Por ello, hemos convocado a colegas historiadoras de Hispanoamérica, para repensar nuestra labor, mencionó en la Sala José Gaos del IIFs.
En estos días encontramos trabajos que abordan la labor de pensadoras y pensadores de distintas épocas desde esta perspectiva. Además, tenemos la fortuna de situarnos en contextos propios para desde allí observar lo filosóficamente relevante hecho en nuestras regiones, desde sujetos marginales como las mujeres, alrededor de los siguientes temas: problemas y conceptos historiográficos, categorías historiográficas en cuestión y críticas a las historiografías tradicionales, las historiadoras de la filosofía y las filósofas en la historiografía, la historia de la historiografía filosófica y las historiografías feministas.
Finalmente, agradeció el apoyo del IIFs, de la Dirección General de Cooperación e Internacionalización y del Posgrado en Filosofía, todas instancias de la UNAM, así como de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, por el apoyo brindado a este Encuentro.
La también integrante del comité organizador, Claudia D’Amico, opinó que los convenios marco que se firman entre las universidades, como el que había entre su institución y la UNAM, deben mostrarse en acciones concretas, de intercambio, de proyectos comunes. “Esta es una de ellas”.
El tema elegido en esta oportunidad, la historiografía, nos permite no sólo evaluar las distintas perspectivas relativas a cada etapa de la historia de la filosofía sino, sobre todo, pensar nuestro propio quehacer, coincidió.
Nuestras investigaciones son apuestas historiográficas, en las que se hallan implícitas o explícitas algunas decisiones relativas al sentido de la historia, acerca de qué es y qué no es filosofía, y qué escritos o géneros literarios pueden incorporarse en nuestro elenco de autoras y autores, concluyó D’Amico.
Además de académicas de la UBA y de esta casa de estudios, participaron expertas de instituciones nacionales e internacionales, entre ellas, las universidades de Costa Rica; del Valle, Cali; Federal de Río de Janeiro, y Nacional de San Agustín de Arequipa.