Fernando Rodríguez Guerra será el director académico
Analizar las políticas lingüísticas en la región, un objetivo del OEALC

Durante la presentación oficial del Observatorio del Español para América Latina y el Caribe (OEALC) será confirmado Fernando Rodríguez Guerra como director académico.
En entrevista, Rodríguez Guerra reconoció que asumir esta dirección le representa una enorme distinción y un honor, también un gran reto: echar a andar un proyecto tan importante como el Observatorio del Español para América Latina y el Caribe implica asumir un desafío académico y organizativo de gran alcance.
“El proyecto se desarrolla en el marco del Centro de Enseñanza para Extranjeros y surge como resultado de un convenio entre la UNAM y el Instituto Cervantes, iniciado a finales de 2024. Actualmente contamos con una dirección académica y un equipo de trabajo conformado por especialistas con amplia trayectoria en investigación lingüística y cultural, como el profesor Moisés López, quien asumirá la subdirección. En este momento estamos fortaleciendo la estructura institucional para consolidar formalmente sus funciones”.
Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas y maestro en Lingüística Hispánica por la Universidad Nacional Autónoma de México, Rodríguez Guerra es investigador del Centro de Lingüística Hispánica Juan M. Lope Blanch, del Instituto de Investigaciones Filológicas, del que ha sido coordinador. Su labor académica se orienta al estudio de la sintaxis descriptiva del español, la enseñanza del español como lengua materna y la lexicografía; asimismo, es miembro de la comisión de Lexicografía de la Academia Mexicana de la Lengua.
“Entre mis principales líneas de trabajo destacan las relaciones del español con las lenguas originarias en América Latina y el Caribe, las políticas lingüísticas en los distintos países de la región, la enseñanza del español como lengua extranjera, un ámbito en el que México tiene una larga tradición, los modelos de evaluación y certificación del español y las relaciones culturales e institucionales entre España y América Latina en torno a la lengua. Es importante remarcar que no estamos comenzando desde cero, pero sí estamos en una etapa de consolidación estructural que permitirá potenciar estos trabajos”, reconoció el académico.
Para el director, un observatorio, por definición, trabaja a través de redes colaborativas nacionales e internacionales, por lo que la intención es articular instituciones académicas, centros de investigación y comunidades especializadas en América Latina y el Caribe.
“Uno de nuestros principales objetivos será producir información sistematizada, confiable y compartida, que permita comprender mejor la situación actual del español en la región y su interacción con otras lenguas y contextos culturales.
“Lo que el Observatorio quiere hacer es producir información académicamente sólida, verificable, contrastada y, sobre todo, comparable y compartida por la comunidad académica y por los tomadores de decisiones. Eso es central en la labor de un observatorio. Éste busca generar información y datos que puedan ofrecerse a quienes toman decisiones, con el fin de orientar políticas públicas. Esa es una característica fundamental no sólo del Observatorio del Español, sino de los observatorios en general: son instituciones que deben estar en constante diálogo con la sociedad y con quienes diseñan políticas públicas, para ofrecer datos rigurosos sobre fenómenos complejos”, reconoció Rodríguez Guerra.
Dentro de su mirada en torno al idioma, el académico destacó que pocos fenómenos son tan complejos como el del español: una lengua que se habla desde la Patagonia hasta la frontera norte de México, en un territorio vastísimo y en contacto cotidiano con múltiples lenguas originarias. Ese contacto no denigra al español; por el contrario, lo enriquece y lo revitaliza. Esa interacción constante es una característica fundamental del español en nuestra región. El español de América Latina ocupa un lugar central en el panorama global, y ese será precisamente uno de los objetos de estudio del Observatorio.
Dentro de los objetivos que se propone el director del Observatorio del Español para América Latina y el Caribe destaca la construcción de una red nacional e internacional de colaboración, además de realizar un primer encuentro académico vinculado con una de sus líneas prioritarias: la enseñanza del español como lengua extranjera en México y América Latina.
“En esta primera etapa queremos hacer un diagnóstico inicial, principalmente cualitativo y descriptivo: cuántas escuelas y universidades ofrecen español para extranjeros, qué modelos siguen, cómo evalúan, cuáles son sus estrategias didácticas. Incluso queremos presentar esta información de manera visual, con mapas y datos comparables. En el segundo semestre planeamos organizar un coloquio sobre enseñanza del español como lengua extranjera y sobre enseñanza del español en contextos de comunidades indígenas”.
Buscan en el mediano plazo “presentar los primeros resultados concretos de nuestras líneas de investigación y consolidar la red de colaboración. El Observatorio no sólo producirá información, sino que también difundirá actividades culturales y académicas relacionadas con la lengua. En el largo plazo, aspiramos a consolidarnos como un referente regional en la generación de datos confiables sobre el español en América Latina y el Caribe, con impacto en políticas públicas, educación y cultura”, concluyó.