Estará al frente de la entidad los próximos cuatro años

Blanca Lucía Prado Pano, nueva directora del Instituto de Geología

“Más allá de nuestras distintas perspectivas, compartimos un mismo objetivo: contribuir a una mejor Universidad”

Foto: Diana Maldonado.
Con el compromiso de trabajar por fortalecer a la comunidad, promover procesos claros, recuperar la cohesión entre todos los sectores, así como de acompañar la transición de la Estación Regional del Noroeste a Instituto, Blanca Lucía Prado Pano tomó posesión como nueva directora del Instituto de Geología (IGl) de la UNAM para el periodo 2026-2030.

En su primer mensaje a la comunidad, la universitaria señaló: “Más allá de nuestras distintas perspectivas, compartimos un mismo objetivo, que es fortalecer nuestro Instituto; contribuir a una mejor Universidad y aportar, desde las ciencias de la Tierra al desarrollo de México, al enfrentar desafíos como la gestión del agua, riesgos geológicos, adaptarnos al cambio climático, la transición energética y la conservación de los recursos naturales”.

María Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica, encabezó la ceremonia donde resaltó que Prado Pano tiene como retos atender al estudiantado con sensibilidad, fortalecer las acciones de igualdad de género, reconocer el trabajo de los técnicos académicos y del personal administrativo, así como dirigir una profunda reflexión sobre la identidad y el rumbo académico del Instituto.

Ante la comunidad del IGl, reunida en el Auditorio Tlayolotl, la funcionaria rememoró que la entidad dio origen al Subsistema de la Investigación Científica y, por ello, tiene una gran tradición en la Universidad, con una historia ligada a los inicios de la institucionalización de las ciencias de la Tierra en México, y con vocación para comprender la constitución geológica del territorio nacional.

“El Instituto de Geología posee una vocación natural para relacionarse con dependencias públicas, el sector productivo, instancias de protección civil y de gestión del territorio, además de otras entidades de la UNAM. Reconstruir esos puentes ampliará el impacto de su investigación, abrirá oportunidades para el estudiantado y permitirá que el conocimiento producido en la Universidad dialogue con los grandes problemas del país en materia del agua, suelo, recursos, riesgos y territorio”, precisó.

Mencionó que durante el proceso de selección se encontró con una comunidad participativa, que reconoce la calidad de su trabajo, la solidez de sus trayectorias académicas, el valor de sus colecciones y de su patrimonio, y su capacidad para producir conocimiento relevante.

Invitó a la nueva directora a marcar su gestión por la deliberación, el trabajo colegiado y la transparencia. “Las decisiones institucionales son más fuertes cuando se constituyen con argumentos, reglas conocidas, participación real y comunicación oportuna”.

También consideró fundamental que la nueva dirección fortalezca los espacios regulares de diálogo con el personal académico e impulse el papel de las jefaturas de departamento como vehículos de comunicación y construcción de comunidad.

“Será necesario identificar las áreas que requieren atención prioritaria y avanzar en soluciones que permitan el resguardo adecuado de la colección paleontológica, cuyo valor científico, histórico y patrimonial demanda condiciones apropiadas de conservación, consulta y aprovechamiento académico”, indicó Funes Argüello.

Al hacer uso de la palabra, Ricardo Barragán Manzo, director saliente del IGl, agradeció el trabajo realizado con la comunidad, y recordó que entre los trabajos en proceso de su administración está la transformación de la Estación Regional del Noroeste para convertirse en Instituto, así como la creación del Laboratorio Universitario de Paleontología, ambos proyectos están por consolidarse.

Trayectoria

Blanca Lucía Prado Pano es ingeniera Bioquímica por el Instituto Tecnológico de Acapulco, doctora en Océano, Atmósfera e Hidrología por la Universidad Joseph Fourier, en Francia. Desde 2008 es investigadora del Instituto de Geología de la UNAM. Ha contribuido al estudio de los procesos edafo-socioambientales mediante enfoques interdisciplinarios que integran las interacciones suelo-agua-planta-atmósfera y sociedad.

Sus investigaciones ampliaron la comprensión del destino ambiental de contaminantes emergentes (agroquímicos, PFAS, virus y fármacos asociados a Covid-19), así como de los procesos de degradación y de rehabilitación de suelos agrícolas y urbanos. Es pionera en México en el desarrollo de tecnosuelos para restauración ambiental.

Ha sido distinguida por sus contribuciones a la ciencia del suelo, con el FAO Global Technical Recognition Award 2025, el nombramiento como miembro del Panel Técnico Intergubernamental sobre Suelos de la FAO y el reconocimiento por la implementación del programa Doctores de los Suelos en México.

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