Nora Goris Mayans presentó su primer informe
Avanza Acatlán hacia un modelo educativo renovado e incluyente

Ante Patricia Dávila Aranda, secretaria general de la UNAM, la funcionaria expresó que los planes de estudio son la ruta de navegación para esa entidad. Por ello, las licenciaturas en Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas y Administración Pública se encuentran en proceso de evaluación diagnóstica.
También, nueve planes de estudio correspondientes a las licenciaturas en Actuaría, Arquitectura, Comunicación, Diseño Gráfico, Ingeniería Civil, Enseñanza de Inglés, Matemáticas Aplicadas y Computación, además de las de Derecho y Relaciones Internacionales del Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED), y Enseñanza de Lengua Extranjera (alemán, español, francés, inglés e italiano) están en etapa de modificación.
Goris Mayans resaltó que la proyección internacional de Acatlán fue otro de los puntos destacados. El año pasado, 37 estudiantes participaron en programas de movilidad en 14 países, nueve de ellos no hispanohablantes. Además, la Facultad estableció vínculos estratégicos con las sedes de la UNAM en Canadá, Chicago, China y España, así como con la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing, con la que desarrolló la primera práctica de la Experiencia de Aprendizaje Colaborativo Internacional en Línea (COIL, por sus siglas en inglés) entre una institución china y una FES de esta casa de estudios.
En formación docente, durante el último año se organizaron 47 actividades con 390 profesores participantes, además de 41 cursos de actualización y superación que sumaron más de 900 horas. Asimismo, hubo 13 % de incremento en la participación de académicos en programas de formación, mientras que la estabilidad de la planta docente se fortaleció con 57 concursos de oposición, la cifra más alta en décadas anteriores, así como con el ingreso de jóvenes académicos de carrera.
Dichos logros se suman a estrategias que buscan mejorar el rendimiento académico y reducir el rezago escolar. Ejemplo de ello fueron las 263 actividades remediales con las cuales se benefició a más de tres mil 600 estudiantes, y la gestión de 15 mil apoyos de becas, que permitieron que más de la mitad de la matrícula recibiera algún tipo de esos beneficios.
En cuanto a la titulación, la FES Acatlán expidió dos mil ocho títulos y aprobó cuatro nuevas opciones de titulación para ampliar las oportunidades para más de 10 mil egresados.
La salud integral de la comunidad resultó también eje prioritario. El programa de orientación psicológica aumentó 120 % en atenciones, alcanzando a más de mil estudiantes, mientras que alrededor de siete mil participaron en actividades de prevención de salud sexual y reproductiva.
En los ámbitos cultural y deportivo, la FES Acatlán celebró el 40 aniversario del Centro Cultural, amplió la oferta de talleres en 13 % y fortaleció la práctica deportiva con la participación de más de siete mil estudiantes en 77 jornadas, en tanto, en lo académico, organizó 417 actividades, destacando el Primer Congreso Internacional de Inteligencia Artificial.
Respecto de la vinculación institucional, durante el último año la Facultad firmó 24 convenios de colaboración con instancias públicas, privadas y sociales, de modo que ya se cuenta con 60 acuerdos vigentes, los cuales articulan proyectos académicos, de investigación y extensión universitaria con los entornos social y productivo.
Al dar respuesta al informe, Patricia Dávila Aranda resaltó aspectos como la mejora continua, la capacitación constante y el trabajo en equipo que está estrechamente coordinado con los Cuerpos Colegiados.
Acatlán ha construido su propio destino con autocrítica y compromiso, y de esta forma contribuye al programa de Cultura de Paz que impulsa el rector Leonardo Lomelí Vanegas, añadió.
La funcionaria reconoció la labor de revisión y actualización de los planes de estudio que realiza la Facultad. “Un plan que no se actualiza por 10, 20 o 30 años deja en desventaja a los alumnos”.
Frente a estudiantes, profesores, trabajadores del plantel, también consideró que “la reacreditación es parte de ese proceso de mejora continua que nunca debe detenerse”.