Marina Azahua, nueva coordinadora
Cátedra Nelson Mandela, una década de vida
No es sólo una celebración, sino una oportunidad de revisión, catalogación del archivo histórico y proyección hacia el futuro

Diez años después de su fundación, la Cátedra Extraordinaria Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes de la UNAM llega a su aniversario con renovadas energías. El ciclo escolar 2026 marca el inicio de una nueva etapa encabezada por Marina Azahua, escritora, editora, traductora y antropóloga cuyo arribo coincide con un doble corte de caja: el décimo aniversario de la cátedra y los 20 años del inicio de la llamada guerra contra el narcotráfico en México.
“La cátedra ha sido uno de los espacios en los cuales algunos de los temas más importantes están relacionados con desaparición, con el derecho a la verdad, la memoria y la justicia se han tocado”, explicó Azahua. Desde esa perspectiva, el aniversario no es sólo una celebración, sino una oportunidad de revisión, catalogación del archivo histórico y proyección hacia el futuro.
Azahua es una voz singularmente pertinente para el cargo. Es doctora en Antropología Sociocultural por la Universidad de Columbia, con una tesis sobre comunidades de búsqueda de personas desaparecidas; lleva 15 años investigando sobre violencia y violaciones a los derechos humanos. Su obra abarca el ensayo: Retrato involuntario. El acto fotográfico como forma de violencia (Tusquets, 2014) y Ausencia compartida. Formas de mirar (UNAM, 2025), y la novela Archivo agonía (Sexto Piso, 2024). Ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y colaboradora de organizaciones como Forensic Architecture y el Centro Prodh.
“La imaginación es una de las herramientas más importantes y por ello esta Cátedra es realmente muy relevante, porque la imaginación es la materia prima de las artes”, señaló Azahua. Desde su perspectiva, el arte nunca es decorativo ni mero entretenimiento: es siempre político, y por ello constituye un vehículo genuino de transformación social.
La Cátedra, fundada en 2015 a través de la Coordinación de Difusión Cultural en colaboración con la Embajada de Sudáfrica y con el aval de la Fundación Mandela, nació precisamente para explorar ese cruce entre quehacer artístico, pensamiento crítico y defensa de los derechos humanos. En una década ha cobijado desde proyecciones de cine y exposiciones hasta talleres, obras de danza, teatro y concursos de canción y dramaturgia.
Para este aniversario, la Cátedra prepara también una renovación de su identidad visual y conceptual. “Estamos por lanzar una campaña que replantea la identidad de la cátedra, pero vamos a tener además una colaboración muy bonita con la ilustradora Amanda Mijangos, quien tiene mucha experiencia trabajando con distintos públicos e ilustrando con causa”, detalló Erika Arroyo, enlace de comunicación del equipo.
La campaña articulará la promoción de nueve derechos específicos (entre ellos los derechos de las mujeres, de las comunidades de la diversidad sexogenérica, de las infancias, los lingüísticos, laborales y el de la educación) como columna vertebral de la programación. Arroyo subrayó que la propuesta no sólo renueva lo visual, sino también lo conceptual, de modo que cada actividad se refleje en la imagen gráfica de la cátedra.
Uno de los primeros actos de este semestre es la conferencia “Gestos de las manos, gestos del archivo: un homenaje a Ana Victoria Jiménez”, que tendrá lugar el 4 de marzo en Casa del Lago, en el marco del 8M.
Jiménez fue una fotógrafa, archivista e investigadora que dedicó décadas a documentar el movimiento feminista mexicano desde los 60 hasta los 80; su archivo, resguardado actualmente en la Universidad Iberoamericana, es de acceso público.
Participarán en la conferencia Andrea García, editora de Miau Ediciones (que publicó Las tareas de Mercedes, un libro sobre el trabajo doméstico y los cuidados, capturado en imágenes de las manos femeninas mientras los realizan) y la investigadora y curadora Yurúen Lerma, quien creció cercana a Jiménez y une a su perspectiva académica sobre archivos feministas una memoria personal invaluable.
La programación tiene además actividades descentralizadas. Por ejemplo, la exposición de carteles Defender la imaginación: el interés superior de las infancias y juventudes en el Museo de Antropología e Historia del Estado de México (hasta el 13 de marzo) o la presencia en la Fiesta del Libro y la Rosa en Morelia con una mesa sobre lenguas no hegemónicas en las artes, transmisión en línea de eventos y talleres dirigidos a estudiantes de preparatoria, entre muchas otras.
“La utopía, creo, es uno de los elementos más importantes de la revisión de los dolores en la humanidad”, concluyó Azahua, y añadió: “La Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes cumple diez años convencida de ello”.