Cátedra UNESCO consolida cooperación internacional en Medio Oriente

El simposio, celebrado ahora en Estambul, se ha convertido en una tradición entre estudiosos de la diplomacia y el patrimonio de la ciencia desde el sur; reunió a más de 45 ponentes de 14 países

Foto: Cátedra Unesco de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia.

Estambul, Turquía.- Del 26 al 28 de noviembre de 2025 se llevó a cabo la tercera edición del Simposio Internacional de la Cátedra Unesco Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia de la UNAM, bajo el tema “Circulación del conocimiento intercontinental y vínculos científicos: Legados históricos y colaboraciones emergentes entre el mundo islámico y Latinoamérica”.

Con tres ediciones: Sharjah 2023, México 2024 y Estambul 2025, el simposio se ha convertido en una tradición entre estudiosos de la diplomacia y el patrimonio de la ciencia desde el sur. Esta vez, reunió a más de 45 ponentes de 14 países y más de 60 asistentes. Además, consolidó la cooperación de la Cátedra UNESCO con el Instituto de la Alianza de las Civilizaciones de la Universidad Ibn Haldun, la Fundación Turca de Servicios Juveniles y Educativos y la Fundación Internacional para la Historia de las Ciencias Árabes y Musulmanas de la Universidad de Sharjah, Emiratos Árabes Unidos.

Nuevos conceptos

En la inauguración, Parsifal Islas Morales, coordinador general de la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia, enfatizó que la diplomacia de la ciencia de los países del sur debe de ser reconstruida desde el reconocimiento de su historia científica y sus tradiciones intelectuales.

Agregó que el patrimonio científico es la base para una diplomacia de la ciencia crítica con las hegemonías y desigualdades estructurales de la ciencia, particularmente la noción de países desarrollados y no desarrollados científicamente.

“El Nobel turco Orhan Pamuk afirmó que la historia de la civilización puede leerse en la arquitectura de Estambul. Coincide con Octavio Paz, Nobel mexicano, que decía que la civilización es resultado de poesía y arquitectura. La presencia de la Cátedra Unesco- UNAM en Estambul no es fortuito, sino un reconocimiento natural entre tradiciones intelectuales de gran valía. Parafraseando a Carlos Fuentes, estos intercambios académicos evocan el espejo enterrado de la identidad mexicana en las arenas del profundo legado científico y cultural de la civilización islámica y en los retos geopolíticos que ambas regiones enfrentan hoy. En este patrimonio científico es que buscamos el sentido histórico de una diplomacia de la ciencia propia, que responda a los intereses multilaterales desde el sur”, apuntó Islas.

Ana María Cetto, titular de la Cátedra UNESCO de Diplomacia y Patrimonio de la Ciencia y presidenta del panel de expertos para la prevención de la guerra nuclear de la Organización de las Naciones Unidas, impartió la conferencia titulada “Opening Science to the World: Tensions Between Local Knowledge and International Science”, como parte del cierre del simposio, en la que destacó la relación entre diplomacia de la ciencia y ciencia para la paz, tan necesaria ante los recientes cambios geopolíticos y el rearme nuclear en el mundo.

La perspectiva crítica desde el sur a decir de la diplomacia de la ciencia en acción, dijo. “Es muy necesaria para avanzar en que la voz de todos los países sea escuchada; esta perspectiva debe venir desde los científicos del sur con el apoyo de sociedades más críticas en nuestros países”.

Actividades alternas

Entre otros encuentros que se efectuaron como parte del Simposio, estuvo el panel “Plataformas contemporáneas para la colaboración: diplomacia de la ciencia, cultura y acción climática”, en el que Montserrat Marroquín-Rodríguez, becaria de la Cátedra, habló sobre el papel que desempeñan las Cátedras UNESCO como instrumento para fortalecer el desarrollo de la diplomacia de la ciencia en América Latina mediante la investigación, la capacitación y el compromiso con la comunidad.

En el complejo histórico de la Madrasa de Suleymaniye, los asistentes participaron en el taller “Identificación y preservación del patrimonio científico a través de la ciencia abierta”, impartido por Parsifal Islas y Yudy Tibaduiza, coordinadora académica de la Cátedra Unesco y profesora de la Facultad de Ciencias.

En el panel “Del lenguaje al cosmos: rastreando el patrimonio científico que conecta al mundo islámico y América Latina”, Sofía Benítez, quien realiza una estancia en la Cátedra UNESCO, explicó cómo la aplicación del conocimiento gemológico islámico permitió valorar y estandarizar a las perlas, transformando la ciencia en una herramienta de la economía extractiva.

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