Acciones para aprender a vivir en comunidad
Cecehacheros construyen una cultura de paz
En el bachillerato se fomenta la sana convivencia, el diálogo y el respeto a la pluralidad de ideas

Por su parte, el rector Leonardo Lomelí Vanegas reiteró que “esta casa de estudios no puede permanecer neutral ante la creciente escalada de violencia, el resurgimiento de visiones autoritarias, extremismos religiosos, nacionalismos y xenofobia”; por ello, la misión “es alimentar el pensamiento crítico, generar alternativas y sembrar esperanza. La paz debe surgir tanto en las aulas como en los núcleos familiares y comunitarios, fomentarse en toda práctica cotidiana y manifestarse en la palabra que dialoga en lugar de confrontar”.
De esta manera, como parte de la Generación 2027, integrada por 18 mil nuevos estudiantes a quienes se les dio la bienvenida en emotivas ceremonias en los planteles Azcapotzalco, Naucalpan, Vallejo, Oriente y Sur, en este ciclo escolar 2026-2027, los jóvenes podrán participar de las actividades que se generen tanto al interior de cada uno de los planteles como en el ámbito universitario.
Quienes ingresaron el año pasado tuvieron la oportunidad de formar parte de los cursos-talleres Cultura de Paz, producto de la sinergia de diversas instancias (Coordinación de Proyectos Especiales de la Rectoría de la UNAM, las direcciones de los planteles y la Dirección General del CCH), en los que pudieron conocer, identificar, analizar y aplicar principios, valores y estrategias de la cultura de paz en el marco del Modelo Educativo del Colegio.
Además, participaron en la Primera Semana Nacional de Cultura de Paz, en la que, de la mano de especialistas nacionales e internacionales (entre ellos, la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú), conocieron no sólo la importancia de promover este valor sino también de cómo actuar desde sus propios ámbitos.
El camino no terminó con estas acciones. Han seguido trabajos y actividades en los planteles: conferencias, conversatorios, talleres, exposiciones y cine debate, porque para construir una cultura de paz es muy importante escuchar al otro y empezar a dialogar para llegar a acuerdos, como lo dijo Daniela Oliver Ruvalcaba, enlace del Diálogo Nacional por la Paz y profesora también del Colegio: “El CCH se ha convertido en un semillero para lograrlo, pues cada estudiante puede ser un agente de paz”.
A este propósito universitario se han sumado el deporte, el juego y las actividades recreativas, que son los “espacios de convivencia donde se refuerzan los valores como la cooperación, la disciplina, el respeto y la resolución pacífica de los conflictos”, y donde los cecehacheros pueden vivir experiencias que promuevan la cultura de paz y el trabajo en equipo. Los Juegos Deportivos IntraCCH, los Juegos de Convivencia con Perspectiva de Género y los Juegos con Valores de Paz por el Deporte son un buen comienzo.
Otra acción fue el Primer Concurso de Ensayo Cultura de Paz, dirigido a estudiantes de bachillerato, un ejercicio que les permitió reflexionar sobre este tema. Y recientemente se impulsó el programa “Tejedoras y tejedores comunitarios para la construcción de una cultura de paz y erradicación de las violencias en el bachillerato UNAM”, a cargo del PUCPAZ, en el que los alumnos fueron invitados a convertirse en agentes que cambian su entorno, promover la sensibilización, la escucha activa y la convivencia respetuosa entre la comunidad estudiantil.
Es así como éstas y muchas otras actividades que se desarrollarán en cada plantel están pensadas para que los estudiantes se conviertan en agentes activos por la paz. Es una experiencia que contribuirá a que el entorno escolar y la convivencia con los compañeros sea mucho mejor, como lo mencionó Manuel Álvarez, alumno del Colegio: “Aprender a llevarnos bien en comunidad es una gran manera de comenzar el bachillerato”.
