Celebran medio siglo de reuniones de secretarios de servicios escolares
Esos encuentros se han mantenido como espacio de diálogo, coordinación y construcción colectiva que ha acompañado el crecimiento de la Universidad Nacional

El impacto de las oficinas de servicios escolares en cada una de las entidades educativas de la Universidad de la Nación es tan grande que permite el correcto funcionamiento de la vida universitaria de más de 350 mil estudiantes y unos 40 mil profesores, que hacen uso de la información académica de manera ágil, transparente y de calidad, consideró Patricia Dolores Dávila Aranda, secretaria general de la UNAM.
Al celebrar el 50 aniversario de las reuniones de las y los secretarios de servicios escolares, la doctora en Filosofía reflexionó que el ejercicio colectivo de esta maquinaria educativa es lo que ha permitido modernizar procesos al incorporar tecnologías, simplificar y agilizar cada inscripción, constancia y trámites de los alumnos, incluyendo historias de vida que van desde la emoción de quienes ingresan al bachillerato hasta los que recogen su título profesional, ya sea de licenciatura o posgrado.
Dávila Aranda destacó: “Gracias a las acciones que ustedes hacen, la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) en su conjunto se ha consolidado como un ejemplo de eficiencia administrativa al servicio de la educación pública universitaria, que es reconocida no sólo en la Universidad, sino también en el país, ya que otras instituciones buscan aprender de sus procesos”.
Recordó que hace cinco décadas, cuando la UNAM pasaba un proceso de transformación profunda, se enfrentó a un gran crecimiento de la matrícula, incluyendo la creación de nuevos planteles que exigían estructuras más eficientes, sólidas y humanas para atender a una comunidad en expansión –con el Colegio de Ciencias y Humanidades y las hoy Facultades de Estudios Superiores– y surge la necesidad de tener un sistema más efectivo de servicios escolares.
En este contexto es donde nacen las reuniones de las y los secretarios de servicios escolares, como una respuesta para trabajar en conjunto para proponer, discutir, ordenar, modernizar y entender este proceso de transformación como un todo. Han sido 50 años de trabajo ininterrumpido, donde generaciones de universitarios han contribuido, como ustedes, con profesionalismo, entrega y vocación de servicio.
Ivonne Ramírez Wence, directora de la DGAE, comentó, ante los representantes de las oficinas de servicios escolares reunidos en el Centro de Exposiciones y Congresos de la Universidad, que la administración escolar es uno de los pilares fundamentales que contribuye de manera constante a que la Universidad cumpla con sus labores sustantivas y le ha permitido continuamente reinventarse.
Su labor, indicó, permite que cada alumno universitario cuente con un registro claro de todas y cada una de las asignaturas que cursa, desde que pone un pie en la Universidad hasta que egresa, en todos sus niveles, con los 2 mil 253 planes de estudios que administra la DGAE, y cada semestre se realiza el registro de tres millones y medio de calificaciones.
Ramírez Wence recordó que el 4 de septiembre de 1975, durante la gestión de Pablo Luis Macedo, se realizó la primera Reunión de Secretarios de Servicios Escolares de facultades, escuelas, centros e institutos, y durante cinco décadas se ha mantenido como un espacio de diálogo, coordinación y construcción colectiva que ha acompañado el crecimiento de la UNAM y la transformación de sus servicios académicos.
A 50 años de existencia, reflexionó, las sesiones de esta reunión asumen responsabilidades claras de profesionalizar al personal administrativo, impulsar la innovación administrativa y tecnológica, modernizando sistemas y facilitando trámites para estudiantes y académicos, priorizar la atención al alumnado, mejorando tiempos de respuesta; promover la transparencia y rendición de cuentas, así como fomentar redes de colaboración entre entidades académicas para intercambiar soluciones y articular acciones conjuntas.
Mauricio Aguilar González, jefe de División de Estudios Profesionales de la Facultad de Ciencias, evocó a los administrativos que ya desde 1553, en la llamada Casa de las Escuelas, cuando un notario de apellido Pérez abrió el primer libro de cátedras y claustros de la Real y Pontificia Universidad de México, asentando la matrícula de aquellos que cursan Teología para que gozaran de los privilegios de la escuela, instante en el que se fundó la administración escolar.
El actuario detalló que desde entonces los administrativos son custodios de la memoria con la responsabilidad de dar fe del acto educativo y, a la vez, ser guardianes de la legalidad escolar. Pues para gozar de todos los privilegios escolares, es necesario adherirse a las normas.