Conversaciones en el PUCPAZ

Necesario, avanzar hacia una educación que promueva la paz

En el siglo XX, Chile vivió una dictadura marcada por la violencia y la violación sistemática de los derechos humanos. Este periodo histórico consolidó un modelo de relación social basado en el miedo y el poder de uno sobre el otro. Sin embargo, “en los últimos años nuestro país ha realizado un importante esfuerzo institucional para fortalecer su marco jurídico, sobre todo en el ámbito educativo”, dijo Rosa del Carmen Lozano, directiva en educación y especialista en interculturalidad de Chile.

Al participar en el Ciclo de conversaciones narrativas significativas y tejidos cotidianos de paz, organizado por el Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias (PUCPAZ), señaló que ese país cuenta con un marco legal para combatir la violencia y promover la cultura de la paz, cuyo fin es avanzar hacia una educación que la promoverá erradicando las relaciones de poder asimétricas.

En su oportunidad, Gonzalo Gajardo, profesor de historia y geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile, mencionó que hoy hablar de paz en ese país resulta fuera de contexto, “porque tenemos un discurso unívoco desde lo público para abordar el problema de la violencia en las escuelas”.

En la conversación “Bienestar comunitario y voluntariado: pedagogías intergeneracionales de amor y paz”, comentó que en su nación “como nunca antes los indicadores señalan que la violencia ha adquirido umbrales nunca antes vistos no sólo en escuelas públicas, también particulares y particulares subvencionadas”.

Juan Martín Pérez García, coordinador de Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe, indicó que el conflicto “no necesariamente es un tema que nos destroza, sino que esencialmente es una forma de cambio, de crecimiento, de generar más conocimiento”.

Tiene que ver con la evolución de la humanidad, de nosotros como seres sociales, que venimos de la colaboración y no podríamos existir cotidianamente sin ésta, agregó.

Susana Barnetche, directora general de Renovación, Unión de Fuerzas Unión de Esfuerzos, explicó que esa asociación civil se dedica a favorecer el desarrollo integral de niñas y niños de 45 días de nacidos y hasta los seis años, hijos de madres trabajadoras de escasos ingresos.

Ello, “con la idea de que vivan una infancia feliz y los principios básicos para logar ese cometido son la pedagogía del amor, es decir, “educamos amando, se saben queridos y por ende sus energías las canalizan a desarrollar sus habilidades; otro de nuestros pilares es que todo nuestro personal pertenece a la comunidad a la que servimos, lo que genera mucha empatía, lo que resulta importante para comprender la situación de todas las madres usuarias de nuestro servicio”, apuntó.

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