
La exposición Ilusiones. Juegos de percepción, inaugurada en el Museo de la Luz Mérida, reúne alrededor de 70 experiencias que recorren desde ilusiones ópticas históricas hasta propuestas contemporáneas. El público podrá adentrarse en un viaje atemporal por los misterios de la percepción y el sistema visual humano.
Las ilusiones ópticas muestran que la percepción no es un registro fiel, sino una construcción en la que intervienen contexto, expectativas y atención. Integrando aportes de la psicología, las neurociencias y la óptica, la muestra abre un diálogo interdisciplinario, invitando a cuestionar la evidencia de los sentidos y a descubrir cómo la mente organiza realidades que parecen imposibles.
En la muestra se presentan más de 70 ilusiones en tres grandes categorías: Imágenes y videos: contrastes, movimiento aparente, figuras imposibles, percepción de escala y color; Dispositivos mecánicos: transformaciones y dinámicas de proporción y movimiento; Espacios inmersivos: ilusiones de orientación, gravedad, profundidad y perspectiva forzada.
Entre las piezas más emblemáticas destacan Síntesis cromática, Cuarto de Ames, Ventana infinita y Espacio monocromático. También se presentan ilusiones clásicas como la de Müller-Lyer, las cajas de Shepard o el triángulo de Kanizsa, que evidencian cómo nuestra mente interpreta y a veces distorsiona lo que ve.
La exposición representa un viaje al corazón de la percepción. Nos recuerda que la mirada no es un registro exacto, sino una interpretación. Reconocer la ilusión es comprender cómo funciona nuestra mente: cada mirada es un ensamblaje de rutas, una construcción que organiza la realidad para hacerla habitable, aunque no siempre exacta. En este recorrido, la percepción se convierte en experiencia viva: no sólo vemos ilusiones, las habitamos. La exposición invita a descubrir los límites y las posibilidades de nuestra mirada.
Cine
El cinematógrafo analógico transformó la luz en movimiento a través del celuloide. En cada fotograma, la cámara no sólo registraba imágenes: definía un punto de vista, un modo de narrar y de percibir, recordándonos que el cine es, desde su origen, una ilusión construida por la mirada. Así, se presenta un espacio dedicado al séptimo arte, donde se explora la ilusión del movimiento continuo. A través de ejercicios prácticos, los visitantes descubren cómo el encuadre, la composición y los ángulos de cámara transforman nuestra manera de mirar.
Este espacio se desarrolló con la colaboración de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) de la UNAM, el Laboratorio de Cine Experimental de la Universidad de Artes de Yucatán y la Coordinación de Cine de la Secretaría de la Cultura y las Artes.
Espacio de creación colectiva
Siguiendo los principios de la museología social, se abrieron procesos de cocreación en el diseño museográfico con la participación de más de 30 estudiantes de varias universidades, lo que refuerza la vocación del museo como un espacio de construcción colectiva con sus audiencias.
El proyecto curatorial reunió a figuras de reconocimiento internacional como Akiyoshi Kitaoka y Daniel Simons, y cuenta con el asesoramiento de especialistas de esta casa de estudios como Germán Palafox, Óscar Zamora Arévalo, Adriana Robles y Rubén Barrera y Pérez.
La exposición articula esfuerzos con varias entidades de la UNAM, tales como las facultades de Ciencias, Psicología y Medicina, el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales, el Centro de Ciencias de la Complejidad, el Museo Universitario Arte Contemporáneo, la Filmoteca y la ENAC. A nivel regional, participan instituciones como la UADY, el Ayuntamiento de Mérida y organizaciones como Ustwo games studio, Teatro de La Rendija y Churumbela Cine para Niños. Todas estas colaboraciones consolidan un enfoque diverso y comunitario.
Actividades educativas
La exhibición se complementa con un programa de charlas, mesas de diálogo y actividades educativas que reúnen a especialistas en física, óptica, neurociencias, psicología, humanidades y ciencias sociales, ampliando la experiencia del visitante y reforzando el carácter interdisciplinario del proyecto.
Con una marcada vocación científica, el Museo de la Luz Mérida desarrolla programas y exhibiciones que responden a las tendencias museológicas actuales.
Ubicado en el corazón de Mérida, en el Parque La Plancha, este espacio ofrece experiencias para reconocer, explorar y dialogar sobre el impacto de la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación en nuestras vidas.
Enfocado en la población en edad universitaria de Yucatán, el museo busca fomentar el pensamiento crítico y la curiosidad, además de ser un punto de encuentro donde ciencia, arte y cultura convergen.