
El 23 de marzo de 2021, al cumplirse un año de la declaración de la contingencia sanitaria por la Covid-19 (SARS-CoV-2), el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML) de la UNAM sembró un árbol conmemorativo en sus jardines, en Ciudad Universitaria. El acto tuvo como propósito dejar constancia de un acontecimiento que transformó profundamente la vida académica, social y humana en todo el mundo.
Fue acompañado por una placa alusiva a la efeméride que incluye una frase atribuida a Mahatma Gandhi: “Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir por siempre”. Más que una cita inspiradora, el mensaje invita a asumir una actitud activa frente a la adversidad: vivir con conciencia de la fragilidad de la existencia y, al mismo tiempo, comprometerse con el aprendizaje, la responsabilidad y la acción permanente.
La memoria no puede ser pasiva. Recordar implica reconocer lo vivido, honrar a quienes enfrentaron circunstancias difíciles y reafirmar el compromiso de actuar con responsabilidad ante los desafíos colectivos. En este sentido, ese árbol representa no sólo un gesto simbólico, sino también una afirmación de que la comunidad universitaria no permanece inmóvil ante la crisis, sino que responde con reflexión, solidaridad y compromiso.
Hasta donde se tiene conocimiento, no hay dentro de la UNAM otro memorial permanente dedicado específicamente a la pandemia por la Covid-19, por lo que este árbol constituye un recordatorio singular dentro del campus universitario.
En 2023, el Comité de Catalogación del Patrimonio Cultural de la UNAM determinó que tanto el árbol como la placa que lo acompaña cuentan con los atributos y valores necesarios para ser reconocidos como patrimonio cultural de la Universidad, con lo cual el memorial quedó incorporado formalmente al acervo histórico universitario.
A cinco años de la declaración oficial de la pandemia, el árbol –hoy ya plenamente desarrollado– se erige como una metáfora de resiliencia y continuidad. Sus raíces evocan la memoria; su crecimiento, la capacidad de adaptación y aprendizaje; su presencia, el compromiso de no olvidar. En un espacio que forma parte del patrimonio cultural universitario, este memorial vivo invita a la comunidad a reflexionar no sólo sobre lo ocurrido, sino sobre la responsabilidad de actuar siempre con conciencia, conocimiento y solidaridad.