Retos de Elizabeth Gómez como directora de la entidad

Proyectar al IQ con mayor claridad hacia el futuro y consolidar su vida interna

Este encargo no se ejerce de manera individual, sino acompañado por la experiencia, la inteligencia y la diversidad de pensamiento de nuestra comunidad, aseguró la funcionaria

Foto: Víctor Hugo Sánchez.

Con el compromiso de trabajar para construir una entidad más articulada, donde la comunicación sea abierta y constante, las decisiones se sustenten en criterios claros, y en la que cada voz encuentre un espacio de expresión, Elizabeth Gómez Pérez asumió la dirección del Instituto de Química (IQ) para el periodo 2026-2030.

Al darle posesión del cargo, la coordinadora de la Investigación Científica, Soledad Funes Argüello, consideró que ese Instituto es una de las entidades académicas más consolidadas de la UNAM y un referente nacional e internacional en el desarrollo de la química mexicana. Tiene una historia robusta y con una proyección que la posiciona en un lugar privilegiado dentro de ese Subsistema.

Se trata de una comunidad consciente de las fortalezas que ha construido a lo largo de su historia, que reconoce con orgullo su tradición rigurosa, la calidad de su producción científica y el papel destacado que el IQ ha desempeñado en el desarrollo de la química en México, y consciente de que tiene asuntos pendientes, como fortalecer sus espacios colegiados y renovar el diálogo interno.

En tiempos de tantos desafíos, es fundamental encontrar un balance entre la investigación, que es su misión central, y las otras dos labores sustantivas de la Universidad: docencia y difusión de la cultura. De manera adicional, el IQ tiene una vocación natural hacia la vinculación con los sectores productivo y de salud, y con otras instituciones académicas. Todo ello debe realizarse con compromiso y convicción, exhortó.

Química tiene una comunidad diversa y en ello radica una de sus mayores riquezas. La pluralidad de enfoques, trayectorias, generaciones, áreas de conocimiento y formas de entender la vida académica deben verse como fortalezas que pueden ampliar la mirada colectiva y enriquecer las decisiones institucionales, indicó Soledad Funes.

Finalmente, la coordinadora resaltó que el IQ es uno de los espacios de mayor productividad del Subsistema de la Investigación Científica; ejemplo de ello es que en 2025 superó los 200 artículos. Pero eso es una consecuencia, no un fin: cada artículo, cada patente, cada tesis dirigida, cada desarrollo tecnológico debe ser, ante todo, una contribución original al conocimiento.

En su primer mensaje a la comunidad como titular del Instituto, Gómez Pérez aseguró que este momento representa un nuevo comienzo, pero también la continuidad de “la historia que nos une, que hemos construido colectivamente y que nos llena de orgullo”.

Luego de agradecer su designación a la Junta de Gobierno, dijo que asume el cargo con un alto sentido de responsabilidad, entusiasmo y compromiso hacia la comunidad y la institución, con la firme convicción de servir con entrega, escucha y vocación. “Tengo plena certeza de que este encargo no se ejerce de manera individual, sino acompañado por la experiencia, la inteligencia y la diversidad de pensamiento de nuestra comunidad”.

Esta entidad también enfrenta retos que debemos atender con responsabilidad y visión. El camino lo recorreremos desde la pluralidad y la diversidad de ideas, reconociendo que en ellas reside nuestra mayor riqueza y la posibilidad de construir soluciones más justas, sólidas e innovadoras. Desde el respeto, el diálogo y el trabajo conjunto podemos fortalecer a nuestro Instituto, consolidar su vida interna y proyectarlo con mayor claridad al futuro, concluyó.

Elizabeth Gómez Pérez realizó estudios de licenciatura en Ingeniería Química Industrial en la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas del Instituto Politécnico Nacional. Obtuvo el grado de doctora en Ciencias Químicas en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN. Como parte de su formación académica llevó a cabo una estancia posdoctoral en el IQ, entidad a la que se incorporó en el año 2000.

Perteneciente al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, nivel II, su trayectoria académica se ha caracterizado por el desarrollo de investigación en química inorgánica y de elementos del grupo principal, así como por una participación constante en la formación de recursos humanos, la docencia y los procesos colegiados que sustentan la vida académica universitaria.

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