COMUNICADO SOBRE EL SARAMPIÓN

A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA, A LA SOCIEDAD EN GENERAL

La situación del sarampión en México es dinámica y requiere atención y responsabilidad colectiva.

Es importante mencionar que la mayoría de los contagios ocurre en personas no vacunadas o con esquemas de vacunación incompletos.

Ante este escenario se hacen necesarias las acciones de prevención por parte de nuestra comunidad universitaria.

RECOMENDACIONES

  • Revisar la cartilla de vacunación de los integrantes de la familia, verificando que el esquema de vacunación esté completo conforme a la edad:
    Dos dosis de vacuna contra sarampión (una a los 12 y otra a los 18 meses de edad).
    En el contexto actual se recomienda una dosis adicional entre los 6 y 11 meses de edad.
    Una dosis de refuerzo en la adolescencia (generalmente a partir de los 11 años).

 

  • Para los adolescentes y adultos de hasta 49 años, VACUNARSE SI:
    No han sido vacunados con el esquema completo.
    Se desconozca sus antecedentes de vacunación.
    No cuentan con un refuerzo en la adolescencia o en los últimos años.
    Son parte del personal de salud que no ha recibido alguna dosis de refuerzo de la vacuna en los últimos 10 años.

 

  • NO VACUNARSE en los siguientes casos:
    Cuenta con el esquema de vacunación completo.
    Si contrajo la enfermedad del sarampión en algún momento de su vida.
    Las mujeres embarazadas.
    Si tiene alguna enfermedad o tratamiento que provoque inmunosupresión severa (quimioterapia activa, trasplante reciente, tratamiento con altas dosis de esteroides, inmunodeficiencias graves).
    Reacción alérgica previa (anafilaxia) a una dosis anterior de la vacuna o a alguno de sus componentes.

Para conocer la ubicación de los sitios de vacunación, puede comunicarse al 079.

Si presenta sarpullido rojizo, fiebre, malestar general o síntomas respiratorios intensos, permanezca en casa, evite la automedicación y acuda a su Centro de Salud más cercano. En el caso de integrantes de la comunidad universitaria, informen, además, a las autoridades de su dependencia para que se implementen las medidas correspondientes.

De manera complementaria, para reducir la propagación de esta y otras infecciones respiratorias, se recomienda mantener el lavado frecuente de manos, favorecer la ventilación de los espacios y utilizar cubrebocas en lugares cerrados, concurridos o con ventilación limitada.

La protección de nuestra comunidad la construimos entre todas y todos.

Atentamente
Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE)
Ciudad Universitaria, Ciudad de México, a 12 de febrero de 2026.

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