Somos una nación pluricultural y un crisol de lenguas y tradiciones

“La historia no se construye desde un solo lugar ni desde una sola voz”

El rector Leonardo Lomelí Vanegas inauguró el Encuentro de Archivos de Pueblos Originarios y Afrodescendientes de México

Oaxaca, Oaxaca.- Preservar los archivos de los pueblos originarios y afrodescendientes es resguardar una dimensión esencial de la memoria cultural de México y reconocer la riqueza de nuestras lenguas, territorios y tradiciones; “que la historia no puede construirse desde un solo lugar ni desde una sola voz”, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.

Al inaugurar el Encuentro de Archivos de Pueblos Originarios y Afrodescendientes de México también aseguró que contribuir a custodiar el patrimonio archivístico de estos pueblos y apoyar la formación académica de sus estudiantes implica reconocer que la ciencia, la tecnología y los lenguajes artísticos se cultivan en múltiples cosmovisiones y regiones.

“Y garantizar que su transmisión –ya sea mediante la educación o la divulgación– es una condición para fortalecer la vida democrática y cultural del país”, aseveró en el encuentro al que asistieron el filántropo Alfredo Harp Helú y su esposa, María Isabel Grañén Porrúa; así como el presidente del Consejo Directivo de Fundación UNAM, Dionisio Meade y García de León.

En el Ágora de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad Oaxaca, además recordó que somos una nación pluricultural y un crisol de historias, lenguas y tradiciones. De acuerdo con estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, más de 39 millones de personas se reconocen como indígenas y aproximadamente 7.4 millones hablan alguna de las 68 lenguas indígenas que se mantienen vivas. Además, hay más de tres millones de ciudadanos afrodescendientes cuyas historias han sido insuficientemente reconocidas en los relatos nacionales.

De igual manera destacó que crear y afianzar mecanismos para la inclusión educativa forma parte de la responsabilidad social de la Universidad. Por ello, a partir de 2004 el Sistema de Becas para Alumnos que pertenecen a Pueblos Indígenas y Afromexicanos ha acompañado la trayectoria académica de miles de estudiantes, favoreciendo su acceso, permanencia y conclusión de estudios.

Acompañado por la secretaria de Desarrollo Institucional, Tamara Martínez Ruiz, el Rector añadió que la labor académica no puede concebirse separada de los desafíos más acuciantes del país. “Investigar, enseñar y difundir el conocimiento supone también escuchar, aprender y acompañar los movimientos que se gestan fuera de las aulas, las bibliotecas y los laboratorios”.

En este contexto, celebró que el Encuentro organizado por el Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información (IIBI), el Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad (PUIC) y la ENES Oaxaca, en colaboración con el Archivo General del Estado de Oaxaca, la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca y el Council on Library and Information Resources sea un espacio de reflexión que sitúe en el centro del debate la identidad y el conocimiento generado y resguardado por los pueblos originarios y afrodescendientes de nuestra nación.

Crear y afianzar mecanismos para la inclusión educativa forma parte de la responsabilidad social de la Universidad Nacional, pues somos una nación pluricultural y un crisol de historias, lenguas y tradiciones; de acuerdo con estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, más de 39 millones de personas se reconocen como indígenas

Memoria viva

En tanto, el coordinador de Humanidades de la UNAM, Miguel Armando López Leyva, expuso que en distintas partes del mundo la colonización derivó en un conjunto de agravios a los pueblos originarios, entre ellos el descrédito de sus creencias y cosmovisiones, la destrucción de documentos e imposición de narrativas históricas, lo que buscó debilitar su memoria colectiva, pero que ha prevalecido a través del patrimonio material e inmaterial.

Paulatinamente, acotó, se han abandonado las visiones paternalistas lo que ha permitido diálogos interculturales, como el Encuentro, que parte del reconocimiento de la autonomía y autoría intelectual de los pueblos y la valoración de sus experiencias, además de promover la interlocución entre las personas investigadoras sobre el tema y quienes resguardan estos archivos.

Asimismo, la directora del IIBI, Perla Olivia Rodríguez Reséndiz, detalló que en el Encuentro participan responsables de proyectos de preservación de archivos de 14 estados del país y personas provenientes de Cuba, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil y España. Enfatizó que sólo una parte de la herencia documental de nuestros pueblos se preserva en instituciones de la memoria, la otra está en archivos comunitarios que enfrentan carencia de recursos económicos e infraestructura apropiada, de programas de capacitación para resguardarlos y nulos reconocimientos de que se tratan de colecciones únicas.

De igual forma, remarcó que una parte del patrimonio vivo es expresado a través de las lenguas indígenas, las cuales están en riesgo. Al iniciar este siglo, dijo, se estimó que para cuando concluya podrían desaparecer el 40 % de las lenguas del mundo y de ellas, 4 mil son de pueblos originarios, lo que implicaría la disolución de una parte de nuestra identidad.

La titular del PUIC, Carolina Sánchez García, externó que se busca articular las iniciativas de investigación y docencia de la UNAM con los esfuerzos y las prácticas de los archivos estatales, municipales y comunitarios, para preservar colecciones documentales en formatos impresos, sonoros, audiovisuales y fotográficos. Además, compartir con estas comunidades originarias, afromexicanas, incluso gitanas, metodologías para la identificación, registro y preservación de su patrimonio vivo.

Foto: Benjamín Chaires.

También comentó que para la UNAM el Encuentro es una reafirmación de su carácter nacional y su compromiso con la memoria histórica del país, pues expuso que preservar la memoria viva de los pueblos y comunidades, implica proteger sus herencias y patrimonios documentales, así como fortalecer su libre determinación y la dignidad de quienes custodian la historia de sus propios territorios.

Momentos antes, el director de la ENES Oaxaca, Carlos Andrés Sánchez Soto, dio la bienvenida al Encuentro, lugar de reflexión cultural y ética para pensar cómo preservar, compartir y hacer útiles los acervos, desde el reconocimiento de las comunidades.

Oaxaca, sostuvo, es un territorio de diversidad cultural, lingüística e histórica, en donde conviven saberes ancestrales que han persistido a lo largo del tiempo y nos convocan a escuchar, aprender de ellos; son parte del tejido nacional y sobre todo, tejidos vivos que reclaman cuidados, visibilidad y acceso respetuoso. Llamó a los estudiantes a aprovechar este espacio y ver que los archivos, además de ser memoria, contienen información económica y administrativa que permite comprender procesos productivos, sistemas de gobernanza comunitaria y redes de intercambios, entre otros aspectos.

Asimismo, el director general del Archivo General del Estado de Oaxaca, Jacobo Babines López, agradeció que esta instancia fuera considerada parte del comité organizador, e hizo un reconocimiento a Alfredo Harp Helú y a su esposa, María Isabel Grañén, por ayudar a preservar la memoria oral y escrita de esa entidad, así como al rescate de diversos archivos civiles y eclesiásticos.

Luego de la inauguración, Tamara Martínez ofreció la conferencia magistral “Memoria e identidad de los Pueblos Originarios y Afrodescendientes en México: Preservación y Patrimonio”, en la que estuvieron integrantes del Consejo Directivo de Fundación UNAM, así como de la comunidad de la ENES Oaxaca.

El encuentro se realizará hasta el 13 de marzo.

Ilustración: Andrés Otero.
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