Profesor de Economía en la Universidad de Harvard

Dani Rodrik. Generar mejores empleos, impulso para una nueva economía

Según el especialista, hay tres retos críticos en el mundo: el cambio climático, la erosión de la clase media y la erradicación de la pobreza

Foto: archivo Gaceta UNAM.
Ante la actual situación económica mundial, la generación de nuevos y más productivos trabajos y mejores oportunidades para la sociedad es posible llegar a un mayor crecimiento, más sostenible que genere beneficios a largo plazo, comentó Dani Rodrik, doctor honoris causa por la UNAM.

Frente a estudiantes y profesores de la Facultad de Economía, el reconocido economista ofreció la charla “Shared prosperity in a fractured world”, donde reflexionó sobre los problemas que enfrenta el mundo que, parece, tiene múltiples fracturas en los últimos tiempos.

Dani Rodrik señaló: “Es un gran honor recibir este reconocimiento por parte de la UNAM. No necesito decirles que esta institución en América Latina es la más influyente, con una gran riqueza intelectual y me siento muy honrado de ser ahora parte de esta tradición”.

Sus reflexiones más recientes, añadió, están contenidas en su nuevo libro Shared prosperity in a fractured world, que salió a la venta en los Estados Unidos hace unos días, donde explica su perspectiva de los retos críticos para el mundo: el cambio climático, la erosión de la clase media y la erradicación de la pobreza.

Rodrik expresó ante los reunidos en el Auditorio Alfonso Caso: “Creo que estos retos son críticos y veo algunas perspectivas cada vez más difíciles de atender, con cada vez menos cooperación y donde muchas naciones están apostando por los nacionalismos y la negación del cambio climático, es decir, muchos líderes mundiales mantienen políticas obsoletas que agravan la situación”.

Rodrik destacó que pese a que muchos parecen conspirar contra la humanidad, el mensaje del libro es mucho más optimista. “Creo que podemos hacer cambios y alcanzar un balance en el trilema, por lo que sugiero que si queremos hacer la diferencia debemos cambiar la forma en que estamos tratando de enfrentar estos objetivos”.

El economista comentó que una de las primeras condiciones para restaurar la prosperidad es mediante nuevas formas de colaboración público-privada, como la transición hacia energías renovables e industrias verdes, así como fomentar un cambio estructural mediante la modificación de diferentes sectores económicos.

El profesor de Economía Política en la Universidad de Harvard detalló que especialmente en el tema relacionado con la clase media, no se trata sólo de que la gente tenga acceso a un servicio de salud o que se le dé un bono o vale de despensa, sino de que el trabajo sea bueno, porque la razón por la que las democracias se han erosionado se debe no sólo a las débiles acciones políticas, sino además al incremento de la inseguridad de los empleos, como resultado de la tecnología o la competencia global; y la única forma de resolver esto es enfocarse en la creación de buenos empleos.

Precisó que la clave es dónde pueden estar esos empleos, y la respuesta está en la agricultura, al potenciar modelos no tradicionales del cultivo de alimentos; en la transición verde, que puede ser mediante la adopción y aprendizaje de tecnologías que, además, ayudan a formar un mundo mejor; el aprendizaje de nuevas habilidades, especialmente en servicios digitales. Lo más importante es que en la transformación productiva es donde pueden estar esos nuevos trabajos.

¿Cómo generarlos?, se preguntó. Es posible hacerlo incentivando el crecimiento de las grandes empresas como Uber u Ola; mejorando las capacidades de las micro y medianas empresas, ya sea mediante sistemas de capacitación, acceso a tecnologías, como lo han hecho naciones como Nigeria; también está el desarrollo de aplicaciones para complementar la labor de los trabajadores; así como la formación profesional con servicios integrales y enfoques de doble cliente.

Agregó que para esto es necesario una nueva visión de política industrial, donde se pase de impulso a sectores manufactureros a servicios adicionales a la manufactura; dejar de visualizar sólo la llegada de grandes firmas, e impulsar a todas ellas sin importar su tamaño; dejar de ver sólo impuestos y subsidios para desarrollar un portafolio de servicios de negocios, incluyendo marketing, asistencia tecnológica y empresarial; entrenamiento personalizado, e incentivos para la incorporación de nuevas tecnologías, entre otras estrategias.

Rodrik precisó: “Sólo mediante la generación de nuevos y más productivos trabajos y mejores oportunidades para la sociedad es posible llegar a un mayor crecimiento. No es algo que pueda ser generado apretando un botón o siguiendo un modelo específico. Es necesario considerar la demanda interna, y cómo pueden seguir algunas de estas estrategias. Es algo que puede ser lento, pero que genera mayores beneficios a largo plazo”.

Lorena Rodríguez León, directora de la Facultad de Economía, recordó que el nuevo honoris causa de la UNAM es uno de los economistas más destacados e influyentes de nuestro tiempo.

Rodríguez León aseguró: “La UNAM lo ha distinguido con su máximo reconocimiento por sus reflexiones sobre la forma en que vemos los desafíos del siglo XXI. Su trabajo se centra en la economía nacional, el desarrollo y la economía política, por lo que ha sido asesor en múltiples organismos internacionales y su voz es una de las más influyentes en la economía; con ello la UNAM se confirma como una institución comprometida con el pensamiento crítico, la justicia global y el futuro de la humanidad”.

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